EFELisboa

Portugal formalizó hoy con China su adhesión a la nueva Ruta de la Seda, con la que esperan promover la "conexión sostenible" entre Europa y Asia y fomentar la cooperación con países de África y Latinoamérica.

Así se recoge en el memorando de entendimiento firmado durante la visita de Estado a Portugal del presidente chino, Xi Jinping, que "consagra la profundización del diálogo político y promueve la conexión sostenible entre Europa y Asia" en diferentes ámbitos.

Entre ellos figuran los transportes -especialmente el desarrollo de conexiones estratégicas directas por vía aérea, terrestre y marítima-, la energía y el comercio libre, según la declaración conjunta firmada al final de la visita.

Portugal y China "reafirmaron también el interés en fomentar la cooperación con países terceros, en regiones como África y Latinoamérica".

Este memorando de entendimiento sobre la ruta, es uno de los diecisiete acuerdos firmados en una ceremonia presidida por Xi Jinping y por el primer ministro luso, António Costa, en el Palacio de Queluz, a unos 15 kilómetros de Lisboa.

Costa había avanzado la pasada semana que Portugal se sumaría a la nueva Ruta de la Seda con el puerto de Sines, el mayor de Portugal, situado a 160 kilómetros al sur de la capital lusa.

Entre el resto de acuerdos firmados destacan otro memorando sobre cooperación en materia de comercio de servicios y pactos para la realización de festivales culturales y actividades sobre ciencia y tecnología.

También hay acuerdos para la producción conjunta de documentales, la creación de un laboratorio de investigación avanzada en los dominios del mar y el espacio y un protocolo entre el Banco de China y la estatal Caixa Geral de Depósitos (CGD) sobre emisión de "bonos panda" -deuda en yuanes-.

Además, se firmaron memorandos de entendimiento entre empresas portuguesas y chinas como Energías de Portugal (EDP) y China Three Gorges, Redes Energéticas Nacionales (REN) y State Grid, y el Banco Comercial Portugués (BCP) y UnionPay.

Xi Jinping finaliza hoy su visita de dos días a Portugal, la primera de un jefe de Estado chino desde 2010, en la que se reunió con las principales autoridades del país: el presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, y el de la Asamblea de la República, Eduardo Ferro Rodrigues, además de Costa.