EFELisboa

El Gobierno portugués aprobó hoy un plan de acción dotado con 2,5 millones de euros para evitar futuros episodios de contaminación en el río Tajo, donde este año se registraron elevados niveles de polución.

El plan de acción Tajo Limpio fue aprobado en Consejo de Ministros y busca profundizar el conocimiento de la cuenca hidrográfica del Tajo y de los operadores económicos que actúan en la zona para reducir el riesgo de contaminación.

"El objetivo es asegurar las condiciones para una actuación preventiva efectiva de las autoridades competentes que permita evitar que sucedan episodios contaminantes en el futuro o, por lo menos, minimizar su impacto", recoge el comunicado del Consejo de Ministros.

El programa está financiado por el Fondo Ambiental y tendrá una duración de cuatro años, tras los que se podrá replicar en las cuencas hidrográficas de otros ríos.

El ministro de Medioambiente, João Matos Fernandes, explicó en rueda de prensa que se contratarán a cinco vigilantes, "que serán los primeros ojos cuando haya cualquier problema y que serán también agentes disuasorios".

Además, se creará una plataforma tecnológica que recoja toda la información disponible sobre la calidad del agua en el Tajo y contratarán embarcaciones y recursos para analizar el agua del río durante los episodios contaminantes y en condiciones normales.

El pasado enero, una gruesa capa de espuma apareció sobre las aguas del Tajo junto al embalse de Abrantes, a unos 140 kilómetros de Lisboa, lo que hizo saltar las alarmas sobre los niveles de contaminación del río.

El Ejecutivo portugués decidió entonces restringir los vertidos que realizaba en el Tajo una empresa de celulosa, así como retirar los sedimentos depositados en el fondo del río. EFE

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