EFELisboa

La huelga de taxis en Portugal cumplió hoy su séptimo día y los sindicatos anunciaron su intención de mantener al menos una jornada más la protesta contra la entrada en vigor de la ley que regula las plataformas de vehículos de alquiler con conductor (VTC).

La huelga es secundada por taxistas de Lisboa, Oporto (norte) y Faro (sur), que mantienen sus vehículos estacionados en las principales áreas del centro de las ciudades.

"La protesta se mantendrá al menos hasta el miércoles", cuando los taxistas planean trasladar su protesta a las puertas del Parlamento, advirtió hoy Carlos Ramos, de la Federación Portuguesa de Taxi.

La huelga comenzó el pasado miércoles en protesta por la entrada en vigor, el 1 de noviembre, de la ley que regula las cuatro plataformas de vehículos de alquiler que operan en Portugal (Uber, Taxify, Cabify e Chauffeur Privé).

Los conductores piden mayores controles para el funcionamiento de las plataformas y la suspensión de la ley hasta que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre su legalidad.

Una delegación de taxistas fue recibida el sábado por el jefe de la Casa Civil de la Presidencia de Portugal y el lunes por un asesor económico del primer ministro, pero los manifestantes exigen una reunión con el jefe de Gobierno, António Costa.

La ley sobre VTC fue aprobada el pasado 12 de julio por el gubernamental Partido Socialista (PS), con el apoyo del conservador Partido Social Demócrata (PSD) y de los ambientalistas del PAN (Personas, Animales y Naturaleza).

Votaron en contra el Bloque de Izquierda y el Partido Comunista Portugués, socios del Gobierno socialista, mientras que se abstuvo el partido más a la derecha del Parlamento luso, el CDS-PP.