EFEGuarda (Portugal)

La región Centro de Portugal, uno de los territorios menos desarrollados de la Unión Europea (UE), ha transformado sus carencias en armas para potenciar su turismo hasta convertirse en la zona con mayor crecimiento turístico del país en el último año.

El envejecimiento de su población y la falta de industrias han provocado que muchos de sus pueblos se conserven prácticamente vírgenes con tradiciones intactas.

Pasear por muchas de sus aldeas -algunas con menos de una decena de habitantes- constituye una vuelta al pasado que permite encontrar a pobladores a lomos de burros o campesinos labrando sus huertos con el arado romano.

En la aldea de Vila Cortez da Serra, en la Serra de Estrela, por ejemplo, el viajero puede toparse con una anciana "escachuchando" las vainas de los "frejones" para guardar las alubias, o acompañar a Luis Pereira, un octogenario de Rendo (limítrofe con España) que lleva del "rabero" a su burro para arar en sus tierras.

Incluso con los incendios forestales de 2017, que arrasaron miles de hectáreas en esta región, el Centro de Portugal batió récord turísticos, gracias, entre otras cosas, a una campaña de sensibilización que ahora ha sido reconocida a nivel internacional en la World Travel Market de Londres, la feria de turismo más importante del mundo.

Pedro Machado, presidente del ente público Turismo del Centro, recordó hoy en una entrevista con Efe que la campaña se lanzó tras los incendios bajo el lema "Ayudar al centro de Portugal es visitarlo y quedarse" y ha contribuido a que la zona alcanzara el pasado año los 7 millones de pernoctaciones.

La iniciativa ha sido distinguida como "Mejor campaña turística", por delante de las estrategias de otros destinos como Japón, Estados Unidos, Jordania o Finlandia.

En la región Centro de Portugal, el turista puede ser pastor de ovejas por un día, comprar miel casera que ha visto extraer de los panales, recolectar hongos silvestres o fabricar con sus propias manos un queso en alguno de los pueblos del Parque Natural Serra de Estrela, próximo a la frontera española de Salamanca.

A pesar de que los incendios de 2017 destruyeron numerosas rutas de senderismo, la campaña obtuvo apoyo empresarial, social y de los medios de comunicación, que se esforzaron por divulgar "los tesoros" de esta región lusa.

Machado insistió en que este galardón supone "un hito histórico" para Portugal por su proyección y posicionamiento internacional, que ha contribuido a difundir la región y convertirla en escenario de varios rodajes para cine y televisión.

Es el caso de "Carga", película rodada en el Parque Natural Serra de Estrela que se estrenó el pasado 8 de noviembre y que ha servido para que la "top model" Sara Sampaio se estrenara como actriz de cine.

Además, el año 2017 catapultó el turismo religioso de la región Centro lusa, como reconoce Machado, con la conmemoración del centenario de las apariciones de Fátima y la presencia del papa, precisamente el argumento del rodaje de una productora norteamericana que trabaja en la zona.

Durante este año, aunque los datos no son tan abultados, el flujo de visitantes sigue en alza y se acercará a los 7 millones de pernoctaciones, agregó Machado, que subrayó que el turismo interno creció en la zona un 5,5 %, tres puntos más que la media del resto de Portugal.

La cooperación con territorios fronterizos de España también han aupado al Centro portugués a conquistar mercados a los que no llegaban hace décadas.

Pedro Machado definió como "muy positiva" la creación de la región EUROACE entre las zonas portuguesas del Centro y Alentejo y la comunidad española de Extremadura.

"Esta cooperación transfronteriza sirve para que cada vez se valoren más los territorios rurales", afirmó el presidente.

Por Carlos García