EFEGuarda (Portugal)

Los españoles que el año pasado visitaron Portugal dieron, de media, una nota de 9 a los destinos lusos, explicó a Efe la secretaria de Estado de Turismo de Portugal, Ana Mendes Godinho, que subrayó la apuesta que mantienen ambos países por impulsar proyectos turísticos conjuntos.

La cooperación entre Portugal y España para promocionar la península ibérica como destino único se incentivará durante 2019, en especial para mercados como China, agregó.

Entre los proyectos inmediatos, la funcionaria lusa se refirió al próximo lanzamiento de una plataforma de turismo accesible, como "ejemplo de que podemos trabajar en conjunto los dos países para promover una oferta accesible".

Además, se avanzará en la promoción conjunta del "Camino de Santiago", en rutas de enoturismo o los parques naturales de la península, ya que "en este tipo de destinos no existen fronteras", agregó en la entrevista con Efe.

Godinho se refirió también a la participación lusa en Fitur -que comenzará mañana en Madrid y se extenderá hasta el próximo día 27- para recordar que, por segundo año consecutivo, Portugal ha sido distinguido como "mejor destino turístico del mundo".

En número de turistas, estimó que el país recibió el pasado año 25 millones de visitantes, casi un millón más que en el ejercicio anterior.

En cuanto a facturación, en 2017 Portugal superó los 15.000 millones de euros y hasta noviembre de 2018 los datos apuntaban a un incremento de un 10% en volumen de ingresos.

El turismo británico tiene un peso específico en Portugal, por lo que el país ha diseñado una estrategia para paliar el posible efecto del "brexit".

El plan de contingencia preparado por el Gobierno luso ante un eventual "brexit" sin acuerdo establece que no se exigirá visado a los turistas británicos y se habilitarán corredores especiales para su acceso en los aeropuertos, explicó.

Portugal recibe una media de 2 millones de turistas británicos al año, que en 2017 supusieron un volumen de ingresos de 2.600 millones de euros y en 2018 alcanzaron los 2.900 millones de euros, es decir, un crecimiento del 8%.

Además, el país ha diseñado un plan de acción turística para la próxima década para afianzarse como destino sostenible a nivel ambiental y social y convertirse en un centro turístico de calidad y no de masas.

En esta estrategia será clave el proyecto de construcción del futuro aeropuerto de Montijo -tras una inversión de 1.700 millones de euros-, que duplicará la oferta del actual aeródromo de Lisboa.

Otro de los objetivos es impulsar los destinos del interior con iniciativas como el Plan Revive para convertir 30 monumentos históricos en desuso en hoteles turísticos.

Un plan que será presentado en FITUR a inversores internacionales y que prevé acuerdos público-privados.

Durante el último año, las regiones portuguesas que más peso ganaron en el sector turístico fueron Centro, Alentejo y Norte, concluyó Godinho.