EFELisboa

Toma su nombre de la canción que dio el pistoletazo de salida a la sublevación y su imagen de uno de los militares que lideró la revuelta. Es Vila Morena, la cerveza artesanal revolucionaria que regresa este mes al mercado portugués para homenajear a los capitanes del 25 de abril.

La botella no deja lugar a dudas de lo que conmemora: el nombre, que hace alusión a "Grândola, Vila Morena", el tema que sonó en la radio para dar inicio a la sublevación, corona una ilustración con el rostro del capitán Fernando Salgueiro Maia, uno de los héroes de la revolución que provocó la caída de la dictadura salazarista en 1974.

"El objetivo principal fue homenajear a nuestro coterráneo y dar valor a la libertad y recordar la revolución", explica a EFE el responsable de la cervecera Barona, Rui Roque, que produce esta cerveza de edición limitada.

Salgueiro Maia, que lideró a los militares que rodearon el cuartel del Carmo donde se refugió el dictador Marcello Caetano, nació en Castelo de Vide, en el Alentejo, muy cerca de Santo Antonio das Areias, donde se localiza la cervecera Barona, por lo que sus paisanos quisieron rendirle homenaje.

La ilustración del militar, diseñada por el artista Pedro Loureiro, recrea la tradicional imagen de los capitanes de abril: Salgueiro Maia aparece sujetando un fusil en el que, en vez del tradicional clavel rojo que simboliza la revuelta portuguesa, hay una flor de lúpulo, utilizada en la fabricación de la cerveza.

La botella esconde dentro, fiel a su nombre, un líquido de color oscuro, que según la etiqueta ostenta "una revolución de aromas y sabores" a cítricos y a pino, y un regusto a caramelo, pasas y galleta.

Todos los ingredientes, excepto el agua, son importados de otras zonas del país.

Vila Morena fue lanzada por primera vez en 2017 en colaboración con la cervecera Aroeira, que casualmente tiene su base de operaciones muy cerca del Largo do Carmo de Lisboa.

Desde entonces, sale al mercado todos los meses de abril para recordar la Revolución de los Claveles, con una edición limitada de unos 1.000 litros que se suele agotar en un plazo de dos o tres meses, por lo que tienen intención de mantenerla muchos años más.

"Ahora mismo está en la fábrica y en breve saldrá a los puntos de venta", cuenta Roque, que fundó esta empresa familiar en 2015 con otros dos socios.

Las dos primeras letras de los apellidos de los tres fundadores -Barrigas, Roque y Nabo- acabaron dando nombre a la cervecera, y desde entonces Barona se ha dedicado al negocio de la cerveza artesanal desde el Alentejo, con una fábrica situada a escasos 4 kilómetros de la frontera con la provincia española de Cáceres.

Vila Morena es revolucionaria no sólo por el hecho histórico en el que se inspira, sino porque quiere contribuir a cambiar la cultura cervecera en Portugal, donde los artesanos tienen todavía poco peso.

"Hay mucho hábito de beber cervezas industriales, las más conocidas, pero no hay cultura cervecera. Es una revolución que queremos hacer, y transmitirla y darla a conocer al público", señala el responsable de Barona.

La empresa distribuye sus cervezas por todo el territorio portugués y, a pesar de que desde su nacimiento no han dejado de crecer con nuevas experiencias y colaboraciones, su presencia fuera del país luso es todavía residual.

Paula Fernández