EFELisboa

La abogada de Madonna en Portugal, Ana Pedrosa Augusto, fue anunciada hoy como una de los vicepresidentes del partido Aliança, una nueva formación de derechas que este año irá por primera vez a las urnas en el país.

Pedrosa Augusto es el fichaje más mediático del partido, liderado por Pedro Santana Lopes, histórico exprimer ministro con el Partido Social Demócrata (PSD, centroderecha) que, descontento con el rumbo de la formación, decidió fundar otro partido el pasado agosto.

El resultado es Aliança, una formación conservadora que propone una oposición más dura al Gobierno del socialista António Costa, así como un pacto de las derechas del país para formar una mayoría que supere a los socialistas en las elecciones legislativas del próximo octubre.

De cara a esa cita electoral, el partido cierra hoy en la ciudad de Évora, en el centro de Portugal, su primer congreso, convocado para que los militantes voten la composición de la dirección de la formación, donde destaca la abogada de Madonna, una de los siete vicepresidentes propuestos por Santana Lopes.

La letrada de la reina del pop, que se trasladó a Portugal a finales de 2017, es uno de los pocos rostros nuevos de la directiva de Aliança, que ha conseguido seducir para sus otros altos cargos a cinco antiguos -y destacados- miembros del PSD.

De ellos, cuatro serán vicepresidentes (sobresalen el exministro António Martins da Cruz y la exsecretaria de Estado Rosário Águas), en tanto que el quinto, Luís Ciliro, exsecretario general adjunto del PSD, será el director ejecutivo de Aliança, un cargo equivalente al de secretario general.

Mientras, Santana Lopes será el presidente.

A la luz del relevante pasado de varios de los vicepresidentes, la prensa portuguesa subraya hoy el golpe que el surgimiento de Aliança puede suponer para el PSD, primera opción entre el voto de derechas de Portugal y actualmente líder de la oposición, aunque con un apoyo menguante, según los sondeos.

La última encuesta, publicada en enero, dibuja un complicado panorama a tres meses de las elecciones europeas y a ocho de las legislativas lusas: el partido conseguiría sólo el 24,1 % de los votos, frente al 37 % que lograrían los socialistas.