EFELisboa

La economía portuguesa cerró 2018 con un déficit del 0,5 % del PIB, dos décimas inferior a las previsiones del Gobierno para ese año y también mejor que la primera estimación de las cuentas lusas, divulgada a principios de febrero.

El dato definitivo fue publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadístico (INE), que explicó que en el último trimestre del año aumentaron los ingresos de forma generalizada, especialmente a través de contribuciones sociales e impuestos.

El déficit del 0,5 % mejora en una décima la primera estimación, que fue divulgada a principios de febrero por el ministro de Finanzas de Portugal, Mário Centeno.

Entonces, Centeno destacó en el Parlamento luso que "año tras año" el Ejecutivo al que pertenece, dirigido por el socialista António Costa, presenta "los valores de déficit más bajos del periodo democrático" portugués.

El dato de 2018 supone una mejora sustantiva con respecto al déficit de 2017, que fue del 3 % porque en él se incluyó la recapitalización de la Caixa Geral de Depósitos (CGD), la mayor entidad del país, que rondó los 4.450 millones de euros.

Sin tener en cuenta esa operación, el déficit de 2017 fue del 0,92 %.

Ya para este año, el último de la legislatura de Costa, la previsión es que el déficit se sitúe en el 0,2 %, un valor nunca antes alcanzado en la historia de la democracia portuguesa.