EFELisboa

Al menos cinco incendios permanecen hoy activos en Portugal, el más grave de ellos en Aveiro (norte), donde los vientos y elevadas temperaturas, "por encima de lo normal" para esta época del año, han provocado que se adelanten los avisos de la Protección Civil lusa que tradicionalmente llegan en verano.

Unos 180 bomberos combaten este miércoles las llamas en el municipio de Oliveira de Azeméis, en el distrito de Aveiro, apoyados por 55 vehículos de extinción y tres medios aéreos.

Es el más grave de los cinco incendios registrados hoy en el país, que se distribuyen en el distrito de Braga, en el norte, y que tratan de controlar un total de 267 bomberos.

La Autoridad Nacional de Protección Civil (ANPC), que ofrece información actualizada sobre su evolución, ya había avisado esta semana de que las condiciones meteorológicas previstas podían traer consigo un adelanto de los incendios rurales, que tradicionalmente se producen en Portugal a partir de junio.

Pero este año, alertó Protección Civil, "la coincidencia del acentuado aumento de la intensidad del viento y el mantenimiento de valores de temperatura por encima de lo habitual para esta época del año" ha conllevado que se empezasen a emitir alertas tres meses antes de lo previsto.

Según las previsiones de las autoridades, la humedad será esta semana inferior al 30 % y las temperaturas máximas se situarán entre los 25 y los 28 grados en el centro y sur de Portugal, en tanto que en el norte llegarán hasta los 25 grados.

"Este escenario se traduce en un aumento de los índices de riesgo de incendio", ha subrayado la ANPC, que actualmente se sitúa entre "elevado" y "muy elevado".

El año pasado ardieron en Portugal alrededor de 36.000 hectáreas, cifra sensiblemente inferior a la de 2017, considerado un año negro para el país después de la muerte de más de 100 personas en incendios que calcinaron alrededor de 440.000 hectáreas.