EFEGuarda (Portugal)

Los vecinos de la ciudad lusa de Guarda, en la región Centro de Portugal, escenificarán hoy el "Julgamento do Galo" (juicio del gallo) para borrar todo lo malo del año pasado.

Se trata de la quema de una escultura de un gallo de grandes dimensiones que cada año se encarga a un artista de renombre.

Para esta edición, el escultor elegido ha sido el portugués Pedro Figueiredo, que elaboró un gallo de cuatro metros de altura que esta tarde se quemará ante miles de personas en la plaza de Catedral de Guarda.

Es uno de los rituales distintivos del Carnaval de la región Centro de Portugal, en el que participan la mayoría de los vecinos.

Desde el pasado Viernes de Carnaval, cuando fue colocada la obra de arte junto al pórtico catedralicio, los ciudadanos de Guarda han ido depositando junto al gallo enseres, maletas viejas, recuerdos o incluso cartas para decir adiós a los malos recuerdos del último año.

Y hoy, domingo de Carnaval, tras un multitudinario desfile de carrozas y disfraces, se procederá a la tradicional quema, siguiendo una tradición muy arraigada, en la que el ritual del popular juego del gallo, que antaño era habitual en pueblos españoles fronterizos con Portugal, se fusiona con la quema del muñeco de Carnaval.

El programa del domingo de Carnaval se completará con espectáculos musicales y teatrales, y con la ruta denominada "Tabernas de Entrudo", para degustar los platos típicos de Guarda, como la carne de ternera "jarmelista", en alusión a una raza autóctona de la región Centro portuguesa.