EFEBuenos Aires

El Gobierno de Argentina admitió este jueves que las primarias convocadas para agosto serán una "gran encuesta" de alto coste para el país ya que han perdido su sentido original dado que en esta oportunidad los partidos no dirimirán internamente candidaturas al presentarse con fórmulas únicas.

"Entiendo los cuestionamientos de que organizamos una elección que tiene un costo alto realmente para no dirimir ninguna candidatura", dijo el secretario de Asuntos Políticos e Institucionales del Ministerio del Interior de Argentina, Adrián Pérez.

Argentina celebrará elecciones primarias el próximo 11 de agosto para definir qué candidatos quedan habilitados para competir en los comicios generales de octubre próximo, en los que se votará para presidente y la renovación parcial de la composición del Senado y la Cámara de Diputados.

Las primarias son abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos, aunque las fuerzas políticas pueden presentar una única lista de candidatos, sin competencia interna.

En la medianoche del próximo sábado cierra el plazo para que las alianzas electorales inscriban ante la Justicia electoral sus listas de candidatos para las primarias y de momento todo hace prever que ningún partido presentará más de una fórmula de postulantes a la Presidencia por lo que en agosto no se dirimirían internas reales.

En declaraciones a radio La Red, de Buenos Aires, Pérez precisó que organizar las primarias supondrá para el Estado un gasto de unos 4.000 millones de pesos (unos 90,3 millones de dólares).

"No hay competencia, las listas son únicas y (la primaria) va a actuar exclusivamente casi como una gran encuesta nacional. Y parece caro. Va a ser una encuesta nacional carísima", dijo.

Pérez insistió en que "cuando hay listas únicas indudablemente se pierde el sentido original que tuvo esta ley", que fue el de que "la ciudadanía pudiera participar de una interna abierta para dirimir los candidatos de las fuerzas políticas".

El sistema de elecciones primarias fue implementado por primera vez para definir los candidatos para los comicios generales de 2011 a partir de una reforma política aprobada por el Parlamento argentino a finales de 2009 con el objetivo de democratizar la representación política, la transparencia y la equidad electoral.

Ante este escenario de no competencia dentro de las fuerzas, Pérez dijo que no es posible suspender las primarias mediante un decreto presidencial.

Como única posibilidad, según planteó, se podría llegar a un "acuerdo" entre todos los partidos políticos y luego validarlo mediante una ley aprobada por el Parlamento con una mayoría especial.

El funcionario recordó que el presidente argentino, Mauricio Macri, quien buscará su reelección este año, ha planteado tiempo atrás la "necesidad de revisar" el sistema de primarias, pero entonces no logró el "consenso" necesario.

"En algún momento tenemos que poder revisar la ley. Ya hay varios dirigentes de distintas fuerzas plantear a los que escuché plantear para qué vamos a hacer la primarias. Tiene sentido el planteo absolutamente, pero eso requeriría plasmarlo en un acuerdo en un Congreso y no sé si va a ocurrir", comentó.

Para quedar habilitados para competir en las elecciones del 27 de octubre, los candidatos deben lograr al menos el 1,5 % de los votos totales en las primarias, en las que el sufragio también es obligatorio para los ciudadanos. EFE

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