EFEBuenos Aires

Las elecciones presidenciales argentinas dibujan, a seis meses de su celebración, un escenario en el que el oficialismo, encabezado por el presidente Mauricio Macri, tendrá como principal rival al kirchenirsmo, que sigue esperando a Cristina Fernández, quien todavía no ha oficializado su candidatura.

Los expertos consideran "muy alta" la posibilidad de que la expresidenta concurra a los comicios, aunque de no hacerlo el movimiento de izquierda trasladaría su masa electoral hacia otro candidato, ya que, como aseguró a Efe el analista de opinión pública Jorge Giaccobbe, "el público kirchnerista va a ir detrás de lo que Cristina diga".

Giaccobe, director de la compañía de opinión pública Giacobbe & Asociados, plantea el proceso electoral como una lucha igualada en la que cada una de las dos principales fuerzas políticas del país cuenta con el apoyo de más de un tercio del electorado.

Según sus encuestas, un 35 % de los votantes optaría por la continuidad de Cambiemos al frente del Ejecutivo, bien sea por convicción o por combatir a la oposición.

"Una parte considera que Macri es Winston Churchill, el hombre apropiado para este momento de la Argentina, y otra parte de ese 35 % quiere utilizar a Macri y a Cambiemos para detener a Cristina", aseguró.

Del otro lado, otro 35 % de los votantes apoyaría a Cristina, a quien, según el experto, sus seguidores identifican "con el 'Che' Guevara", o al candidato kirchnerista por motivos similares.

"Cada uno de esos públicos tiene sobre el contrario depositados todas sus fobias y todos sus miedos", señaló el analista.

Esta dualidad deja a un 30 % de los votantes como partidarios de una tercera vía, y en este caso las encuestas señalan al peronista Roberto Lavagna como el mejor posicionado, quien en el mejor de los casos podría llegar a una cifra cercana al 15 % de los votos.

Lo que parece seguro teniendo en cuenta las encuestas es que ninguna formación podrá resolver los comicios en la primera vuelta, por lo que sería necesario recurrir a una segunda, en la que Giacobbe ve clave el papel que puedan jugar los indecisos, un grupo que supone el 18 % del electorado.

"Lo que sabemos es que a ninguno de los dos grandes campamentos políticos de la Argentina le da el cuero para resolver la elección en primera vuelta (...). Tienen que apelar ambos a ese 18 % que queda que es el 18 % por más enojado con los dos, más ofendido, más desesperanzado, pero que va a ser el que decida quién es el presidente", añadió.

Los resultados que arrojan las encuestas pueden variar hasta que se celebren las elecciones, que tendrán el pistoletazo de salida el próximo 11 de agosto con las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), dónde la ciudadanía decidirá quienes son los candidatos que se presenten el 27 de octubre a la primera vuelta.

El tiempo no está jugando a favor del oficialismo, que viene perdiendo popularidad en los últimos meses debido al contexto económico del país, marcado por la fuerte inflación, que se sitúa en una tasa interanual del 54,7 %, y la depreciación del peso argentino, según explicó a Efe la analista de opinión pública Mariel Fornoni.

"El Gobierno viene perdiendo nivel de aprobación en las últimas semanas, los últimos meses. Hoy nosotros tenemos al Gobierno con un 22 % de aprobación en su gestión", manifestó la directora de Management and Fit.

Además aseguró que la economía se ha convertido en la principal preocupación del 68 % de los argentinos, según sus últimas encuestas.

Para Fornoni el proceso electoral genera mucha "incertidumbre", ya que además del desconocimiento sobre la postura oficial de la expresidenta Fernández (2007-2015), sobre quien asegura que "si la situación económica se deteriora tiene posibilidades de ganar", se vive un contexto con una oposición muy dividida.

"El resto de la oposición no logra ponerse de acuerdo y formar una coalición sustentable en vistas de la gente y que tenga un denominador común de distintas opciones que quieran agruparse en una interna", valoró.

Por el momento, además de Lavagna, varios peronistas como el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, o el líder de Alternativa Federal, Sergio Massa, ya anunciaron sus precandidaturas.

El Gobierno también confirmó que "el candidato a presidente de Cambiemos es el presidente Mauricio Macri, que va a ir por la reelección", según palabras del ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio.

El 22 de junio se cierra el plazo para presentar las listas de precandidatos, una fecha en la que se sabrá si será Cristina Fernández la principal rival de un Macri que ve como su popularidad mengua cada día en la carrera hacia la Casa Rosada.

Aitor Pereira