EFEBuenos Aires

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, elogió este viernes el legado del exmandatario Juan Domingo Perón (1946-1955 y 1973-1974) en el 48º aniversario de su fallecimiento, un discurso que aprovechó para reiterar sus llamados en favor de la "unidad" del oficialismo.

En un acto celebrado en la sede central de la Confederación General del Trabajo (CGT) de Argentina, Fernández también se refirió indirectamente a la vicepresidenta del país, Cristina Fernández de Kirchner, quien hace semanas le pidió que utilizara la "lapicera" en sus negociaciones con los grupos empresariales.

"El poder no pasa por ver quién tiene la lapicera, el poder pasa por ver quién tiene la capacidad de convencer. Y convencer es una tarea mucho más ardua, claro que sí, pero es mucho más segura. Perón convenció a millones de argentinos que hasta el día de hoy lo sienten vivo. Nunca necesitó de una lapicera", aseveró Fernández entre aplausos del auditorio.

Estas declaraciones se enmarcan en un contexto de tensión en el seno del Gobierno, dividido por el programa económico acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar un préstamo de más de 40.000 millones de dólares.

Fernández de Kichner, expresidenta entre 2007 y 2015, lidera la facción más crítica del Ejecutivo.

PEDIDOS DE UNIDAD

Durante su intervención, el actual presidente trazó numerosos paralelismos entre los "valores" defendidos por Perón y los suyos propios, al tiempo que subrayó la necesidad de "estar unidos para poder avanzar", sin que existan "disputas entre dos bandos".

"Para crear valores, lo mejor es ponerse de acuerdo. Nadie en la vida puede mejorar destruyendo valores. Jamás en la conducción política hay que obligar a nadie. Hay que persuadir a todo el que se pueda", sostuvo Fernández en alusión a las diferencias dentro del oficialismo.

El jefe de Estado también defendió el rol de la economía popular, tras las críticas vertidas por la vicepresidenta hacia el modo en que los movimientos sociales distribuyen los planes de transferencias de ingresos entre la población más vulnerable.

"Esta no es una discusión de planes sociales, es una realidad. La revolución digital está trayendo nuevas crisis y nosotros tenemos que atenderlas, y atenderlas no es desamparando a los que esa revolución está dejando al margen, es abrazándolos y reconocerlos como actores de la sociedad que son", manifestó.

RECUERDOS DE PERÓN

El acto sirvió para honrar la figura de Juan Domingo Perón, militar de formación, presidente de Argentina en dos ocasiones y máximo exponente del peronismo, uno de los movimientos políticos y sociales más relevantes en la historia contemporánea del país suramericano.

El 1 de julio de 1974, su muerte precipitó el ascenso a la jefatura de Estado de su tercera esposa y hasta ese momento vicepresidenta, María Estela Martínez, que fue derrocada en 1976 por un golpe de Estado que desencadenó la más sangrienta dictadura militar del país.

Para Fernández, uno de los aspectos más destacados de Perón fue, precisamente, su "pragmatismo" a la hora de aplicar políticas de izquierda o derecha, puesto que lo relevante, afirmó, "no eran las herramientas que se usaban, sino para qué se usaban".

"Perón fue un gran pragmático, pero no era un hombre sin valores. Tenía valores y convicciones, pero sabía que tenía que acomodarse en cada circunstancia para aplicar esos valores y esas convicciones, porque el mundo es dinámico y las herramientas que sirven para algunas cosas no sirven para otras", indicó el presidente.

En ese sentido, Fernández definió a Perón como un "hombre inmenso" que hizo "la mayor revolución social en Argentina", agregando que hubo "un antes y un después" de su paso por la presidencia del país.