EFEGuatemala

La Justicia guatemalteca absolvió este lunes de un caso de fraude a José Manuel y Samuel, hijo y hermano del presidente del país, Jimmy Morales, quien aprovechó su alegría para asegurar que todo fue una "persecución política" contra su familia que buscaba quebrar su "espíritu".

Después de que el Tribunal Décimo Tercero de Sentencia Penal, presidido por Edna Maxia, señalara por mayoría pero no de forma unánime que ni el hijo ni el hermano del mandatario tuvieron voluntad de participar en las ilegalidades cometidas en un fraude al Estado en 2013, el presidente celebró el fallo, contra el que cabe apelación.

Mencionando el debido proceso, el imperio de la ley y la imparcialidad de los jueces, Jimmy Morales se dirigió a la comunidad internacional y al pueblo guatemalteco acompañado de su mujer, Patricia Marroquín, para referirse a este proceso "judicial y mediático" que duró más de 36 meses.

En su declaración, Morales afirmó que durante todo este tiempo buscaron como "familia" "la colaboración" con las autoridades y se sometieron "voluntariamente" a la Justicia, a pesar de que estaba convencidos de que el proceso debería solucionarse por la vía administrativa y no penal.

El mandatario lamentó la "mediatización del caso" y del nombre de su familia porque muchos tenían "el deseo de declararlos culpables", pero celebró lo que considera como la prevalencia de la verdad.

La investigación del caso conocido como "Botín Registro de la Propiedad", realizada por la Fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), señalaba que el hermano y el hijo del presidente incurrieron en un delito de fraude al Estado participando en tres adjudicaciones irregulares por un valor equivalente a unos 26.000 dólares.

Pero el tribunal, compuesto por tres jueces, señaló por mayoría que no había intencionalidad de los dos acusados de defraudar al Estado, que no se beneficiaron económicamente del hecho y que no tenían conocimiento ni voluntad de participar en los actos administrativos irregulares.

Sin embargo, la presidenta del tribunal, Edna Maxia, que no estuvo de acuerdo con el fallo, explicó que los más de veinte acusados en este caso tienen "responsabilidades distintas" y aseguró que decir que todo estaba correcto es orillar a que otros funcionarios hagan o continúen haciendo procedimientos "amañados".

Sobre el hermano y el hijo del presidente, a quienes les pidió aprender la "moraleja" -título del programa de comedia que tenía Jimmy Morales en los canales abiertos del país antes de ser presidente- y no realizar actos ilícitos como los demostrados en el caso, porque ella sí los encuentra culpables.

"Solo debemos definirlo con base en lo que sí existe y con base en eso yo sí condenaría penalmente", agregó.

Un total de 25 personas se encontraban involucradas en el proceso señaladas de haber participado en una red ilícita que usó como un supuesto botín al Registro General de la Propiedad, mediante la autorización de plazas fantasmas y pagos anómalos por servicios y elaboración de banquetes durante actividades oficiales.

Del total solo 14 fueron castigados con penas mínimas (conmutables), incluida la exdirectora del Registro General de la Propiedad Anabella de León, que fue diputada del Congreso y excandidata a la alcaldía capitalina de Guatemala y que fue condenada con una multa por el delito de peculado culposo por la contratación de personal que no desempeñó sus funciones (plazas fantasmas).

Después de conocer el fallo, el presidente de Guatemala, que ha decidido no renovar el mandato de la Cicig -que vence el próximo 3 de septiembre- por considerar que se extralimitó en sus funciones, dijo que las acusaciones contra su familia eran una persecución política en su contra.

"Fue una de las tantas armas de terror que utilizaron para quebrar mi espíritu y acabar con mi reputación", aseguró el gobernante en un mensaje publicado en sus redes sociales, en el mismo en el que felicitó a los suyos por ser fuertes y someterse a la justicia.

Mientras el presidente opinó en sus redes y en los canales oficiales, su hijo José Manuel dijo al salir de los tribunales que Dios los "escuchó" y los "bendijo", mientras el hermano del mandatario Samuel Morales aseguró que Guatemala necesita construir "identidad de nación" y "autoestima de nación".

"Las palabras tienen el poder para destruir y construir, tratemos de con cada palabra que hagamos al trasladar la noticia, sea la noticia cual sea, tratemos de que con la palabra estemos construyendo país", reiteró, y agregó que van a analizar la sentencia para "evaluar las sanciones que en la ley le correspondan a la parte acusadora".

Samuel consideró que el proceso se convirtió en un "espectáculo" y aseguró que en Guatemala hay instituciones sólidas por lo que no ve necesario recurrir "a estratagemas y a situaciones puramente mediáticas y de show", en alusión a la Cicig.