EFESanto Domingo

El presidente de República Dominicana, Danilo Medina, afirmó este jueves, a tres días de finalizar su mandato y entregar el Gobierno al presidente electo, Luis Abinader, que abandona el cargo "con la frente en alto" y "con las satisfacción del deber cumplido".

Así lo manifestó en el acto de entrega del Hospital Provincial San Bartolomé de Neiba, en la provincia de Bahoruco, en lo que ha sido un inesperado discurso de despedida como jefe del Estado, tal y como él mismo ha manifestado al hacer balance de sus ocho años de gestión.

"Me voy con la frente en alto. Me voy como entré (...) Me voy con las satisfacción del deber cumplido", dijo el mandatario, que concluye su segundo mandato el 16 de agosto, día en el que se celebrará el acto de investidura del nuevo Gobierno encabezado por Abinader, que ganó las elecciones del 5 de julio.

En estos ocho años, "he recorrido el país de punta a punta. No hay un lugar de la República Dominicana donde la mano amiga del Gobierno no haya llegado", dijo tras hacer referencia a las infraestructuras hospitalarias y escolares que ha entregado durante sus dos mandatos, así como de los apoyos al sector agropecuario a través de las Visitas Sorpresa.

También hizo referencia a otros logros de su gestión, como la remodelación del sistema penitenciario, el impulso al turismo, la mejora del servicio eléctrico y las acciones llevadas a cabo para paliar los efectos de la pandemia de la COVID-19 sobre la economía.

En cuanto a las voces críticas, Medina aseguró que ha "respetado el derecho a disentir del Gobierno. A nadie se ha pedido que rectifique en lo que dice. He permitido que la gente se exprese libremente y que digan lo que quieran. En definitiva, hay un jurado que tendrá que valorar si se hizo bien o se hizo mal, que es el pueblo", afirmó.

"Hoy, cuando ya me despido como presidente, quisiera enviar mi gratitud a todos los dominicanos y las dominicanas, sin distinción de colores partidarios, por el respaldo que me dieron en estos ocho años de gestión" dijo, y afirmó que si ha cometido errores lo hizo con la intención de servir.

Tras lamentar la "cantidad de obras que se quedan en carpeta, que no podremos entregar por el asunto del COVID-19", Medina afirmó que se va satisfecho y con la convicción de que "cuando se midan las obras que se construyeron en la República Dominicana, en cualquier gobierno que ha tenido el país, yo no creo que la gestión de Danilo Medina no quede en primer lugar".

Esta será, previsiblemente, la última aparición pública de Medina antes del domingo, cuando le entregará la banda presidencial a Abinader en un reducido acto en la oficina del nuevo presidente del Senado y de la Asamblea Nacional, Eduardo Estrella, que se transmitirá por televisión, y posteriormente se marchará de la sede del Congreso Nacional.

Sin embargo, no estará presente en la juramentación del nuevo mandatario, decisión ampliamente criticada desde distintos sectores del país, a pesar de que, según la Presidencia, este protocolo fue consensuado entre las comisiones de traspaso de mando, que acordó a la limitación de la asistencia al evento a la mitad de lo habitual a causa del coronavirus.

Abinader, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), ganó las elecciones del pasado 5 de julio con el 52,52 % de los votos.

El nuevo presidente sustituirá a Medina, en el poder desde 2012, y quien está impedido constitucionalmente de presentarse nuevamente al cargo.