EFEBogotá

Con un amplio respaldo al proceso de paz en Colombia y la preocupación manifiesta por la situación en Venezuela, varios exmandatarios que forman parte del Club de Madrid clausuraron hoy en Bogotá tres días de deliberaciones sobre la democracia en América Latina.

Los asistentes al "Foro sobre Democracia de Nueva Generación para las Américas" llamaron al diálogo entre Colombia y Venezuela a raíz de la crisis que desató en la frontera común la decisión del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de cerrar uno de los pasos limítrofes y deportar a más de un millar de colombianos residentes en ese país.

A juicio del expresidente boliviano Jorge Quiroga (2001-2002), lo de la frontera "por triste que sea, es un síntoma" pues "la infección real es la debacle democrática dentro de Venezuela".

"Es uno más de los recursos que usa un régimen decrépito que se está cayendo a pedazos, que tiene marcada la fecha de su derrota el 6 de diciembre", añadió Quiroga en referencia a los comicios legislativos en ese país.

Al respecto, la titular de la Secretaría General Iberoamericana, Rebeca Grynspan, llamó a "evitar a toda costa una fractura entre dos pueblos hermanos, como son el pueblo venezolano y el pueblo colombiano", y pidió actuar "con prudencia y con moderación".

La diplomática pidió hacer "todo lo posible" para que los esfuerzos diplomáticos entre los dos países sean para terminar con una situación "que afecta a una población vulnerable".

En cuanto a la democracia, el expresidente chileno Ricardo Lagos apuntó que "nunca termina de perfeccionarse, es una planta que hay que regar día a día y cuidarla", y subrayó la importancia de los partidos políticos como un "cable a tierra para que los gobernantes" respondan "a las demandas de sus ciudadanos".

Los participantes en el foro también dedicaron parte de sus reflexiones al proceso de paz del Gobierno colombiano con las FARC, que desde noviembre de 2012 negocian en Cuba el fin de medio siglo de conflicto armado.

"Lo que está en juego más allá del liderazgo de Colombia es demostrar al mundo la capacidad que nosotros en América Latina, unidos, podemos resolver este conflicto de 50 años", declaró Lagos, al intervenir en la jornada de clausura a la que asistió el presidente Juan Manuel Santos.

Lagos, que presidió Chile entre 2000 y 2006, consideró que los países latinoamericanos tienen que estar, bajo el liderazgo de Santos, apoyándolo en la lucha por obtener la paz de su país.

En su discurso ante el foro, organizado por el Club de Madrid, organismo independiente compuesto por un centenar de ex jefes de Estado y de Gobierno de más de 60 países democráticos, y por la Fundación Buen Gobierno y otras instituciones, Santos aseguró que para Colombia la paz "es una necesidad".

"Toda democracia necesita la paz. Esa es tal vez la asignación pendiente que tenemos aquí en Colombia", señaló el jefe de Estado, al indicar que el país sufre "un conflicto absurdo, interno", que lo ha "desgarrado" y lo ha "desangrado".

"Hoy es el conflicto más antiguo, el último de todo el continente. Necesitamos terminarlo para garantizar la paz, no solamente en Colombia sino la paz en la región", añadió Santos.

El exmandatario mexicano Vicente Fox llamó, por su parte, a cerrar filas y "crear opinión pública" para "ganar la batalla de la paz en Colombia", pero también convocó a "ganar la batalla de la democracia en Venezuela".

"Y solo vendrá ahí esa democracia por el pueblo venezolano, apoyemos al pueblo venezolano, apoyemos a los líderes que tienen en la cárcel arbitrariamente", afirmó Fox (2000-2006).

La difícil coyuntura económica que vive Latinoamérica por la caída de los precios del petróleo y otras materias primas, la desaceleración china y la devaluación de las monedas de la región también fue objeto de análisis en la sesión de hoy.

Grynspan destacó que, debido a la bonanza de años anteriores, Latinoamérica logró "sacar 60 millones de personas de la pobreza", con lo cual el 34 % de los habitantes de la región es de clase media.

Aseguró, sin embargo, que en 2012 comenzó una "desaceleración" de la región en términos económicos y se dio un estancamiento en reducción de la pobreza y la desigualdad.

"La tarea anterior se hizo a través de las políticas públicas, con el viento de cola del mercado internacional, la tarea de ahora hay que hacerla en la escasez", advirtió Grynspan.