EFEAsunción

La familia del exvicepresidente paraguayo Óscar Denis, secuestrado por el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) hace 17 días, insistió este sábado por la liberación del político y la de otras dos personas que permanecen en poder de esa guerrilla rural.

"Devuelvan a Edelio (Morínigo), devuelvan a Félix Urbieta, devuelvan a Óscar Denis, devuelvan a papá", exhortó Beatriz Denis, hija de quien fuera vicepresidente entre 2012 y 2013, durante una misa por los rehenes realizada en la ciudad de Concepción, capital del departamento del mismo nombre donde opera el grupo armado.

Óscar Denis, de 74 años, fue secuestrado el 9 de septiembre junto a Adelio Mendoza, un joven peón indígena, durante un recorrido en camioneta por el interior de su estancia ganadera situada entre Concepción y departamento vecino de Amambay.

Mendoza fue liberado una semana después.

Beatriz Denis se expresó así al hablar también en nombre de la familia del policía Edelio Morínigo, secuestrado en 2014, y del ganadero Félix Urbieta, capturado en 2016 por un grupo escindido del EPP, ambos en el departamento de Concepción.

Los padres de Morínigo y las hijas de Urbieta mantienen desde entonces una campaña dirigida al Gobierno para que confirme si ambos están vivos o muertos.

"Sigamos orando para que Dios sane el corazón de estos secuestradores, para que (..) los convierta y puedan caminar hacia el bien y hacerles entender que la violencia contra la patria no es el camino", manifestó Denis.

E instó a seguir "unidos en oración en el lugar que podamos, la casa, oficina, la calle" al tiempo de reafirmar que "solo a través de Dios" los secuestrados podrán "aguantar todo".

En la "auto misa", celebrada en un predio de la patronal ganadera y a la que siguió una caravana de vehículos por la ciudad, las hijas de Denis, volvieron a aparecer públicamente tras un silencio de cinco días a la espera de un contacto con los captores.

La familia distribuyó víveres por valor de 2 millones de dólares en una treintena de asentamientos campesinos e indígenas como parte de las exigencias conocidas a través de un panfleto y luego pidió al Gobierno el repliegue de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) para permitir posibles contactos con los captores.

El secuestro de Denis se produjo una semana después de que la FTC, fuerza mixta creada para combatir a esa guerrilla, haya dado con un campamento guerrillero y se generara un tiroteo que se saldó con la muerte de dos niñas de 11 años, supuestas hijas de miembros del EPP.

El departamento de Concepción es una de las zonas de influencia del EPP, fundado en 2008 y que se financia con secuestros y ataques a haciendas ganaderas y fincas agrícolas y desde entonces está acusado de más de medio de centenar de muertes, entre policías y militares.