EFESao Paulo

El juez Felix Fischer, del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Brasil, revocó este jueves la prisión domiciliaria concedida a Fabrício Queiroz, un antiguo asesor del senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del presidente Jair Bolsonaro, según documentos a los que tuvieron acceso medios locales.

Fischer, quien es instructor en el STJ del caso que investiga supuestas corruptelas por parte del senador, acató un pedido presentado por la Fiscalía y determinó que Queiroz deberá regresar a la cárcel, así como su mujer, Marcia Aguiar, que también se encuentra en arresto domiciliario desde el mes pasado tras ser considerada prófuga de la Justicia.

Queiroz y su esposa cumplían la prisión en casa desde el pasado 9 de julio gracias a una decisión dictaminada por el presidente de este tribunal, Joao Otavio de Noronha, durante el periodo de receso del Judiciario.

En la ocasión, Noronha justificó el fallo debido a la delicada situación de los presidios brasileños en medio de la pandemia del coronavirus y por considerar que Queiroz pertenecía a un grupo de riesgo, ya que fue recientemente tratado de un cáncer y pasó por "una operación de próstata".

Sin embargo, una vez terminado el receso, Fischer volvió a despachar esta semana y, hoy, dejó sin efectos la decisión de su colega de tribunal.

Queiroz, quien fue arrestado el pasado junio tras más de un año en paradero desconocido, fue jefe de gabinete de Flávio Bolsonaro cuando se desempeñaba como diputado en la Asamblea Regional de Río de Janeiro y es sospechoso de colaborar con el hijo mayor del mandatario brasileño en diversas irregularidades y movimientos financieros atípicos.

La Fiscalía sospecha que los funcionarios contratados por el ahora senador para su despacho de diputado regional entregaban parte de su salario al legislador y lo hacían a través de Queiroz, hombre próximo a la familia Bolsonaro desde los años 1980 y considerado una pieza clave en la investigación contra el ahora senador.

Flávio Bolsonaro tiene otros frentes abiertos en la Justicia, que ha identificado "fuertes indicios" de operaciones de blanqueo de capitales por parte del senador en varios negocios inmobiliarios que realizó en Río de Janeiro entre 2012 y 2016.