EFEBuenos Aires

El ministro de Justicia argentino, Germán Garavano, descartó este miércoles que se vayan a producir "libertades masivas" por el nuevo Código Procesal Penal (CPP), que establece límites al régimen de prisión preventiva y lo relega a los supuestos de peligro de fuga y entorpecimiento del proceso.

"Yo me atrevo a decir que no debería haber libertades masivas porque lo que el código dice es lo mismo que en general decían los jueces, lo que el código agrega son ejemplos objetivos", aseguró en declaraciones a Radio La Red.

El nuevo CPP, presentado por el Gobierno en febrero, sustituirá de forma progresiva a la antigua norma de 2014, que establece una "escala de penas" que, según Garavano, los jueces no aplicaban.

"Los jueces hace mucho tiempo habían dejado de lado la forma que decía el código que rige acá para aplicar la prisión preventiva y usaban dos temas que fijaban la jurisprudencia: uno era el peligro de fuga y otro era obstruir la Justicia, cuando el código en realidad decía otra cosa, el código vigente hablaba de una escala de penas", agregó.

Los magistrados se regían hasta ahora por un fallo plenario de la Cámara de Casación, conocido como Díaz Bessone, para determinar la imposición de prisión preventiva, que se reservaba para los mismos dos supuestos que la nueva norma regula con pautas concretas.

"El nuevo código lo que hace es tomar eso que venían diciendo los jueces hace mucho tiempo, que es que los dos motivos para dictar la prisión preventiva eran estos, y lo que establece son ejemplos de cuando uno puede suponer que la persona va a intentar escaparse o va a intentar obstruir a la Justicia", subrayó.

Para determinar el riesgo de fuga se deberán tener en cuenta criterios como el "arraigo y las facilidades para abandonar el país o permanecer oculto", el "comportamiento del imputado durante el procedimiento en cuestión" y "las circunstancias y naturaleza del hecho".

En cuanto al segundo supuesto, el de entorpecimiento de la investigación, el juez deberá considerar "indicios que justifiquen la grave sospecha" de que el imputado "destruirá, modificará, ocultará, suprimirá o falsificará elementos de prueba"; "intentará asegurar el provecho del delito o la continuidad de su ejecución", "hostigará o amenazará a la víctima o a testigos" o "influirá para que testigos o peritos informen falsamente".

Además el ministro destacó que la nueva norma permite también "que los casos que tardaban años se resuelvan en pocas semanas".

El CPP fue presentado en febrero y para monitorear su aplicación el Congreso designó a la Comisión Bicameral de Monitoreo e Implementación del Código Procesal Penal Federal, que resolvió comenzar a aplicar los artículos relativos a la nuevas pautas de prisión preventiva a partir de este viernes.