EFEAsunción

El presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez, removió la cúpula de dos departamentos de operatividad militar, entre ellos el dedicado a la lucha contra la guerrilla, cuando el Gobierno pretende que las Fuerzas Armadas se impliquen en el combate contra el crimen organizado.

El capitán de navío Óscar Chamorro se convierte en el nuevo comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), el cuerpo mixto de militares y policías a cargo de las operaciones contra la guerrilla Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), informaron este viernes fuentes oficiales.

Chamorro sustituye al coronel Leonardo Ibarrola, quien pasa a encabezar el Comando de Operaciones de Defensa del Interior en lugar del general Héctor Grau, de acuerdo al comunicado de la Dirección de Comunicación Social de las Fuerzas Militares.

Los cambios se producen en medio del debate instalado por el Gobierno tras anunciar que presentará al Parlamento un proyecto de enmienda constitucional para dotar a las Fuerzas Armadas de poderes para luchar contra el narcotráfico y el crimen organizado.

La iniciativa surgió a consecuencia de la liberación de un líder local del grupo criminal brasileño Comando Vermelho tras un ataque a un furgón penitenciario y una patrulla policial que lo custodiaba la semana pasada en una avenida de acceso a Asunción, la capital del país.

En ese ataque murió un comisario de policía y fue liberado Jorge Samudio, señalado como líder de una estructura que trafica cocaína a Brasil, cuando era llevado a la prisión tras comparecer en los tribunales.

El hecho provocó la destitución del ministro de Justicia, Julio Javier Ríos, y del Comandante de la Policía, Walter Vázquez.

Diferentes organismos como la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco) se pronunciaron a favor de la propuesta del Ejecutivo para reforzar la seguridad interna ante las acciones de grupos criminales brasileños como el Comando Vermelho y Primer Comando Capital (PCC).

En ese sentido, desde diferentes ámbitos se apunta hacia una colaboración de militares y policías como la de la FTC, creada para el combate al EPP, que opera en el norte del país y se financia con secuestros y ataques a productores ganaderos.