EFELima

El Gobierno de Perú aseguró este viernes que mantendrá una lucha "sin medidas tintas" contra el narcotráfico y el terrorismo, que concentran gran parte de sus acciones en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), una extensa área de selva montañosa que abarca territorios del centro y sur del país.

El ministro de Defensa, Walter Ayala, afirmó que el primer eje de su gestión es "la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico de manera frontal, sin medias tintas, de manera directa".

Una posición similar fue expresada por el ministro del Interior, Luis Barranzuela, quien reafirmó la "lucha frontal" contra el tráfico ilícito de drogas y que la Policía Nacional "no bajará los brazos" en el combate de este delito.

Los ministros se pronunciaron de esta manera después de que sectores sociales y políticos del país alertaron de un eventual debilitamiento de la lucha contra el narcotráfico y los delitos conexos tras la renuncia del jefe de la oficina nacional antidrogas por discrepancias con el ministro Barranzuela.

UNA POLÉMICA RENUNCIA

Esta semana, el presidente de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), Fidel Pintado, presentó su renuncia irrevocable por considerar intolerable que Barrenzuela haya declarado que había corrupción en el organismo antidrogas.

Barrenzuela, quien es cuestionado por haber integrado el estudio de abogados que defiende a Vladimir Cerrón, el líder del partido marxista Perú Libre, que llevó al izquierdista Pedro Castillo al poder, es una de las caras más polémicas puestas por el presidente tras haber reformado su Gobierno la pasada semana.

Pocos días antes de ser nombrado ministro asistió al congreso nacional de la Confederación de Productores Agropecuarios de las Cuencas Cocaleras del Perú (Conpaccp), celebrado en el Vraem con la presencia del Castillo, quien se mostró a favor de una ley nacional de hoja de coca que reduzca las erradicaciones.

Además de exigir su salida del cargo por sus vínculos con Cerrón, la oposición política considera que su presencia puede afectar la lucha contra el narcotráfico y la erradicación de la hoja de coca ilegal, el principal insumo de la cocaína.

UN PROBLEMA MULTISECTORIAL

Al respecto, el ministro de Defensa reiteró ese viernes que las Fuerzas Armadas mantienen sus operaciones en el Vraem junto con la Policía Nacional para enfrentar a los remanentes terroristas y a los que estén vinculados con el tráfico ilícito de drogas.

Ayala sostuvo que, como parte de esas acciones, se debe continuar con la erradicación de los cultivos ilícitos de coca, aunque enfatizó que esta debe ser una solución multisectorial, ya que el sembrado de coca "está tan enraizado en la cabeza de los pobladores" del Vraem "porque muchas veces no tienen otra alternativa".

"Entonces, el Estado debe llegar ahí y dar alternativas para que el poblador pueda también cambiar el cultivo", acotó.

La hoja de coca tiene un consumo tradicional en Perú, y con ella se elaboraron derivados como mates y caramelos, pero existe una gran superficie de cultivos ilegales que alimentan al narcotráfico y que son combatidos mediante la erradicación forzada.

Durante una visita a la ciudad norteña de Tumbes, Ayala añadió que "las Fuerzas Armadas, en tiempos en que no existe un conflicto externo de guerra, combaten a la pobreza, la indiferencia, el narcotráfico, el terrorismo y todos los flagelos que afectan la vida cotidiana del ciudadano".

SIN BAJAR LOS BRAZOS

Por su parte, el ministro del Interior aseguró que durante su gestión se reforzará, en coordinación con la Policía Nacional, la lucha contra las drogas y el narcotráfico, como parte de una estrategia de combate de este delito a nivel nacional.

"No vamos a bajar los brazos en esta lucha contra el tráfico ilícito de drogas. Vamos a dar todo el apoyo que requiere la Dirección Antidrogas y a los profesionales de primer nivel que combaten este tipo de delito", sostuvo.

Barranzuela dijo que su gestión se ha comprometido a alcanzar la tranquilidad social entre los peruanos, y que eso incluye una firme lucha contra el tráfico de drogas, en todas sus modalidades.

"Estoy convencido que, de la mano de la Policía, podremos hacer una mejor sociedad, reduciendo considerablemente los índices de inseguridad en todos los rincones del país", indicó.

El ministro participó este viernes en la presentación, en Lima, de unas cinco toneladas de drogas e insumos químicos incautados en las regiones Ucayali, Piura y en el Vraem.