EFESao Paulo

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, enfrenta este miércoles su primera paralización nacional, convocada por medio centenar de sindicatos contra los recortes realizados en la educación y que servirá como previa a la huelga general de la clase trabajadora, prevista para el 14 de junio.

"La huelga nacional de la educación del 15M es una respuesta a todos los ataques que la educación pública, los profesores, estudiantes y técnicos vienen sufriendo con toda esa persecución ideológica y política", señaló en una nota Carolina Lima, secretaria del Andes, el mayor sindicato de profesores universitarios de Brasil.

Miles de docentes, alumnos, servidores e integrantes de movimientos sociales saldrán a las calles del país este miércoles para expresar su rechazo a los sucesivos recortes en las políticas educacionales, así como a "la persecución al pensamiento crítico" y la "agresión" a la autonomía de las escuelas a través de la "militarización escolar".

Según explicó a Efe la Confederación Nacional de los Trabajadores en la Educación (CNTE), fueron convocadas protestas en todas las capitales regionales de los 27 estados brasileños y al menos 50 sindicatos del sector adhirieron a la paralización, además de por los menos 70 universidades públicas alrededor del país.

En Sao Paulo, la mayor ciudad del país, está previsto que unas 30.000 personas acudan al Museo de Arte de Sao Paulo (MASP), en la céntrica Avenida Paulista.

Asimismo, decenas de colegios privados de la capital paulista se unieron a la iniciativa y, según el sindicato de profesores de la red privada, al menos 25 centros de enseñanza particular paralizarán sus actividades temporal o integralmente.

Ya en Río de Janeiro, los manifestantes se concentrarán a las puertas de la Iglesia de la Candelaria, ubicada en el centro de la capital fluminense.

El ultraderechista Bolsonaro, quien asumió la Presidencia el pasado 1 de enero, ha emprendido desde entonces una cruzada contra lo que considera "el marxismo cultural" en el área de la Educación, por lo que su Gobierno autorizó duros recortes en los fondos destinados a las universidades y puso en marcha cambios en el sistema educativo.

Con base en la propuesta de "vencer el izquierdismo", el Ministerio de Educación anunció un recorte del 30 % del presupuesto destinado a las universidades del país, además de reducciones en los valores repasados a la educación básica.

En los actos convocados para este miércoles, los manifestantes reclamarán así por una educación "libre de las patrullas" de la llamada "Escuela Sin Partido", un proyecto que cuenta con la simpatía de Bolsonaro y que prevé el combate del "adoctrinamiento ideológico" en las salas de clase, así como discusiones sobre temas como género o sexualidad.

Asimismo, la reforma de jubilaciones presentada por el Gobierno y las políticas externas del país estarán en la agenda de las protestas.

"La discriminación ideológica que impera en la educación también rige las relaciones internacionales de Brasil, que resucitó el macartismo (persecución anticomunista) e impone ideologías religiosas para seleccionar socios externos, incluso comerciales", señaló CNTE en su convocatoria.

"No es coincidencia que en los primeros meses del Gobierno Bolsonaro el número de agresiones a estudiantes y trabajadores en educación se hayan elevado", finalizó la entidad.