EFEAtlanta (EE.UU.)

El ala "trumpista" del Partido Republicano busca destronar este martes en unas primarias al gobernador de Georgia, Brian Kemp, a quien culpa directamente por la derrota de Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2020.

La contienda por la gobernación entre Kemp y el candidato elegido de Trump, el exsenador David Perdue, es de todas las primarias previstas hoy la que más atención concita.

Hace cuatro años Kemp venció por poca ventaja a la activista afroamericana Stacey Abrams, que el próximo 8 de noviembre tendrá una nueva oportunidad de enfrentarlo si los trumpistas fracasan, ya que no tiene rival en las primarias demócratas para elegir al candidato a la gobernación de Georgia.

"Trump quiere vengarse de los políticos que no le han sido suficientemente fieles", expresó a Efe Jerry González, director ejecutivo de la Asociación de Funcionarios Latinos Electos de Georgia (GALEO), en referencia a Kemp.

El gobernador republicano desató la ira de Trump por negarse a convocar una sesión especial del Congreso estatal para que se anularan los resultados e Georgia de los comicios de hace dos años por un fraude que no existió.

La victoria de Joe Biden en Georgia fue la primera de un candidato demócrata a la presidencia en este estado desde la década de 1990, cuando Bill Clinton (1993-2001) venció por un estrecho margen al republicano George H.W. Bush.

DE BASTIÓN REPUBLICANO A ESTADO REÑIDO

Biden ganó el estado por unos 12.000 votos de diferencia gracias a una coalición de votantes de minorías -afroamericana, hispana y asiática- que se movilizaron activamente a favor de los demócratas y que también le dieron la victoria, semanas después, a los candidatos al Senado por ese partido Jon Ossoff y Raphael Warnock.

Esta 'alianza de color' que impulsó la propia Abrams y los cambios demográficos de los últimos años han hecho que Georgia pase de ser un bastión republicano a lo que llaman en inglés un "battle state", un estado electoral decisivo, aseguran expertos.

A pesar del espaldarazo de Trump, Perdue llega a las primarias republicanas superado ampliamente en las encuestas por Kemp, quien a su vez ha recibido el apoyo del exvicepresidente Mike Pence.

De acuerdo con el sondeo más reciente entre posibles votantes en las primarias republicanas, que efectuó el diario The Atlanta Journal-Constitution, Kemp aventajaba a Perdue por un 53 % frente a un 27 %.

Otros candidatos que tienen la bendición de Trump son el ex jugador de fútbol americano Herschel Walker, que aspira a convertirse en senador federal, Vernon Jones, que se postula para un escaño en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y Burt Jones, que busca el cargo de vicegobernador del estado.

Jones como los otros trumpistas consideran que el respaldo del expresidente es muy significativo en Georgia, que cuenta con una población de unos 10 millones de personas, el 10 % de ellos de origen latino, de acuerdo con cifras del Censo del 2020.

LA PRESENCIA HISPANA

En la jornada electoral son varios los hispanos que aparecen en las papeletas electorales de Georgia, donde la población latina creció en más de un 31 % en la última década hasta superar el millón.

"El electorado Latinx es una fuerza poderosa en Georgia con más de 385.000 votantes latinos", destacó el director ejecutivo de GALEO.

Este electorado continúa creciendo y participando a pesar del ambiente de hostilidad de muchos años de políticas antiinmigrantes y antilatinas, según un análisis de GALEO.

Según GALEO, los latinos fueron un grupo demográfico "crítico" para que Biden ganara las elecciones de Georgia, una victoria que alcanzó con un margen cercano a los 44.000 votos.

Entre los candidatos latinos están Jonathan Chávez, un republicano que busca un escaño en la Cámara de Representantes federal, y Antonio Daza, un demócrata progresista que se define como un inmigrante latino gay y que también se postula para el Congreso federal.

El director de GALEO instó a los hispanos a informarse sobre los candidatos y a participar en el proceso electoral, pero también hizo un llamado a quienes tengan problemas en las urnas a reportarlos a la organización.

Durante las semanas de votación anticipada, las cifras de participación electoral batieron un récord, con alzas superiores al 239 % en comparación con 2018 y 160 % en relación con 2020.