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Untitled Art, una de las ferias satelitales de Art Basel Miami Beach, presenta a diario hasta su cierre el 4 de diciembre el performance "El billetaje quemando la calle", del artista cubano Hamlet Lavastida, que estuvo preso en Cuba desde junio pasado hasta su deportación a Polonia en septiembre.

Lavastida, miembro del Movimiento San Isidro (MSI) y del grupo de artistas cubanos movilizados contra la censura 27N, no pudo asistir a la primera presentación este lunes en Miami de la obra por la que, entre otras razones, fue acusado en Cuba de incitación a delinquir y encarcelado, aunque solo estaba en el papel, nunca se realizó en la isla.

Estando preso su autor, "El billetaje quemando en la calle" se estrenó en la Feria de Arte Contemporáneo ARCO de Madrid en julio pasado y ahora llega a Miami de la mano de los artistas Coco Fusco, Camila Lobón, Janet Batet, Claudia Genlui Hidalgo, Sandra Contreras, Geandy Pavón, Chino Novo y Marco Castillo, entre otros.

En junio pasado, al regresar de Berlín, donde hizo una residencia en la galería Künstlerhaus Bethanien, Lavastida fue detenido y luego fue acusado de incitación a delinquir por obras como "El billetaje quemando la calle".

Estuvo preso hasta que fue deportado a fines de septiembre a Polonia, donde tiene un hijo de nacionalidad polaca, junto con su pareja la escritora Katherine Busquet.

El performance consiste en marcar los billetes cubanos con acrónimos, formas, símbolos, íconos, representaciones textuales relacionadas a los movimientos de oposición cultural y política en Cuba como una forma de desobediencia civil, según explicó el artista desde Europa a Radio Martí de Miami.

"Era una forma de introducir, circular esos códigos que son sobre la emancipación. Siempre he pensado que la emancipación, la desobediencia civil, también se gesta desde las formas iconográficas y simbólicas", agregó.

En Untitled las marcas en los billetes aluden también a las protestas del 11 de julio y a la marcha por el cambio del 15 de noviembre, que las autoridades cubanas impidieron realizar y a "ciertas incoherencias y delirios del poder político en Cuba", dijo Lavastida.