EFEUSANueva York

El embajador español Eduardo Garrigues habló este miércoles en el Instituto Cervantes de Nueva York sobre su novela "I Alone, Bernardo Gálvez's American Revolution", que se centra en un desconocido héroe de la Guerra de Independencia estadounidense.

Garrigues, que ha representado al gobierno español en Namibia, Botsuana, Noruega o Islandia, conversó sobre su obra con el director ejecutivo y presidente del Museo y Biblioteca de la Sociedad Hispánica, Mitchell Codding, doctor en Filosofía por la Universidad de Kentucky.

Ambos analizaron el libro, que rinde homenaje a una de las figuras destacadas del conflicto con el que EE.UU. ganó su autonomía frente a los británicos, Bernardo de Gálvez, gobernador de la Louisiana española y líder de una de las armadas.

Tras intensos combates contra los fuertes enemigos, Gálvez consiguió derrotar los supuestos puestos impenetrables de los británicos en Pensacola (Florida), y estableció Nueva Orleans como el puerto para enviar armas y provisiones al Ejército Continental, que defendía la causa independentista.

Sobre su papel en la toma de la fortaleza en Pensacola, en cuya bahía entró en solitario bajo el fuego de las baterías inglesas, las investigaciones hechas por Garrigues indican que al parecer antes de ese gesto, Gálvez supo por un espía que había enviado que las balas de los cañones no podían alcanzarlo.

Su inteligencia y calor facilitó la autonomía de las 13 colonias de la potencia europea, que más tarde pasaron a convertirse en los Estados Unidos.

Irónicamente, fue otra potencia europea, la corona española, la que reconoció su valor y le transfirió de un puesto a otro, hasta que murió siendo virrey de Nueva España en Ciudad de México.

En su libro, Garrigues da vida a Gálvez, y revela los aspectos poco conocidos de su personalidad, así como sus conflictos psicológicos, sus dudas y sus miedos.

Asimismo, además de proveer de un contexto geopolítico de la vida de Gálvez, habla en detalle sobre la cercana relación con su mujer criolla francesa, Felicitas de St Maxent, que se consideraba estaba por debajo del escalafón social del militar.