EFEUSALos Ángeles

El Este de Los Ángeles es una de las comunidades latinas más emblemáticas de todo Estados Unidos. Puestos de tacos, músicos de mariachi y murales chicanos ayudan a entender la identidad de esta zona, pero el carácter hispano de su gente también se refleja por otros medios como el fútbol americano.

"The All-Americans", que llega este viernes a los cines, es un documental producido por la cantante Becky G que explora la intensa y longeva rivalidad entre los institutos Garfield y Roosevelt del Este de Los Ángeles, ambos con una grandísima población latina y que cada año se enfrentan en un partido multitudinario de fútbol americano conocido como el East L.A. Classic.

"Quería usar este partido como un vehículo para explorar esta comunidad y para mirar a los desafíos que la gente, especialmente los jóvenes, tienen para integrarse en estos Estados Unidos en transformación", explicó a Efe Billy McMillin, el director de "The All-Americans".

El East L.A. Classic, que la semana pasada celebró su 85 edición, no se puede entender sin conocer la esencia del Este de Los Ángeles.

Formada por varios barrios como Boyle Heights o East Los Angeles, esta zona de la ciudad californiana ha acogido durante décadas a inmigrantes latinos, especialmente mexicanos, que encontraron aquí su hogar y que construyeron comunidades fuertemente ancladas en su identidad hispana, tanto que fueron base fundamental del movimiento reivindicativo chicano en los años 60.

Así, en Boyle Heights, donde está el instituto Roosevelt, y en East Los Angeles, donde se encuentra el instituto Garfield, más del 90 % de la población actual tiene ascendencia hispana.

McMillin, que describió al Este de Los Ángeles como "la isla Ellis del Oeste", destacó que el East L.A. Classic ha visto a "olas y olas de generaciones" de mexicanos y chicanos yendo a los mismos institutos que sus padres, abuelos y bisabuelos.

"Así que realmente se da esta cosa generacional en la que los dos institutos se han involucrado desde siempre", apuntó.

El documental sigue los pasos de los dos equipos con la mira puesta en el gran día del partido.

Pero "The All-Americans" no se centra solo en el aspecto deportivo sino que aborda la realidad del Este de los Ángeles, desde los problemas económicos de muchas familias a jóvenes que tienen hijos a muy temprana edad pasando por el miedo que muchos sienten ante la ofensiva de las autoridades migratorias.

"En una de las escenas vemos a Mario (uno de los jugadores) y su hermano pequeño realmente teme a las redadas de deportación y tiene miedo de que llamen algún día a la puerta de la casa de su abuela o sus padres", explicó McMillin.

Con una gran factura técnica, especialmente en el rodaje de un partido que casi se percibe como una retransmisión en vivo, "The All-Americans" se adentra asimismo en los dilemas de la adolescencia y la presión que afrontan unos jóvenes ante un partido en el que sus respectivas aficiones y comunidades ponen todo el corazón cada año y en donde todos deben escoger uno u otro bando.

"Esto es como el instituto pero con esteroides", ironizó McMillin.

Y, por último, el realizador subrayó el importante papel que la cantante Becky G tuvo en este documental en su rol de productora ejecutiva.

"Le da al documental una legitimidad de cara a la comunidad que creo que necesita", opinó McMillin en referencia a que la cantante creció en una zona humilde de Los Ángeles, Inglewood, dentro de una familia de origen mexicano.

"Cuando le empecé a mostrar cosas del documental, ella decía cuánto le recordaba de su propia vida y cómo se podía ver a sí misma en esos personajes y en esas situaciones, así que ha sido simplemente tremendo", cerró.