EFEHouston (EE.UU.)

La llegada de los Astros de Houston por segunda vez a la Serie Mundial ha permitido que el puertorriqueño Joe Espada, entrenador de la banca del equipo tejano, lo hayan proyectado de nuevo como uno de los máximos aspirantes a dar el salto al puesto de piloto dentro de las Grandes Ligas.

Espada ya tuvo la oportunidad la pasada temporada cuando fue entrevistado por los equipos de los Angelinos de Los Angeles, Azulejos de Toronto y Vigilantes de Texas.

Aunque no consiguió ninguno de esos trabajos, la experiencia ganada durante el proceso fue considerada por Espada como de gran valor.

Un año después, Espada ha incrementado aun más su valor y reputación de hombre trabajador, detallista y siempre dispuesto a dedicar el tiempo que sea necesario cuando se trata de ayudar al equipo.

Una virtud que siempre tuvo, pero que ha desarrollado mucho más en los últimos años después de conocer que su pequeña hija Viviana fue diagnosticada con autismo.

"La gente habla de los retos en nuestras vidas, cómo los enfrenta uno cuando se te presentan", declaró Espada. "Pero verla con esos problemas para comunicarse, pasar por la terapia física, es bien duro. Ver que no podía jugar con niños de su edad, eso te hace ver la importancia de lo duro que es a veces lograr que alguien haga ciertas cosas que uno da por descontado".

Estrada, de 44 años, estaba con los Yanquis de Nueva York como entrenador de tercera base bajo la dirección del piloto Joe Girardi cuando recibió la dura noticia de la condición de su hija

Ese reto familiar le ha permitido ser todavía mejor persona, padre y profesional, porque en el mismo ve muchas similitudes a las que tiene que enfrentar cuando llega cada día a trabajar con el equipo.

"Ver a una niña de cuatro años a la que le cuesta comunicarse con otra niña de cuatro años, necesitas tomarte el tiempo para enseñarle cosas básicas", explicó Espada. "Ese también puede ser el caso en un equipo. Mientras más te acercas a los jugadores, más se dan cuenta de que les importas. La compasión, el compromiso de hacer las cosas, eso te hace mejor persona. Me ha hecho un mejor padre y un mejor coach".

Por eso su valor sigue subiendo en el mercado de los candidatos a ocupar el puesto de piloto y por segunda temporada consecutiva ha vuelto a ser llamada para entrevistas.

Espada se reunió con los Cachorros de Chicago el domingo, su segunda entrevista para el puesto de piloto que tienen vacante con la marcha de Joe Maddon, ahora ya manejador de los Angelinos. Se espera que se entreviste con los Gigantes esta semana, mientras que los Piratas también han expresado interés en conversar con él.

Espada reemplazó al también puertorriqueño Alex Cora como entrenador de la banca de los Astros luego de que éste lograra el puesto de piloto de los Medias Rojas de Boston tras concluir la Serie Mundial del 2017 que ganó por primera vez el equipo de Houston.

Cora triunfo de inmediato al frente de los Medias Rojas a los que guió también al título de la Serie Mundial en el 2018.

Dos años alrededor de Hinch han resultado excepcionales para Espada, entre cuyas responsabilidades está posicionar a los jugadores de cuadro, una tarea importante tratándose de un equipo que emplea tantas formaciones defensivas como los Astros.

Pero por vital que sea la parte analítica para el piloto moderno, Espada sigue viéndose como maestro y estratega. Encontrar el balance perfecto entre los tres elementos es el punto ideal para que el manejador de hoy día tenga éxito.

"Hay un lado humano, un lado analítico y un lado de estrategias; ¿cómo puedo usar los números y la información para tomar decisiones en los juegos?", explicó Espada. "He tenido la bendición de trabajar para dos organizaciones como Yanquis y Astros con estructuras diseñadas para apoyar las nuevas formas de pensamiento. Es increíble poder estar rodeado de gente y directivas inteligente. Hace una gran diferencia".

Todavía está por verse si Espada podrá manejar su propio equipo la temporada que viene, pero como él mismo dice, su actual cargo con los Astros al lado de Hinch es uno de los mejores puestos del béisbol.

El mismo le permite estar en primera fila para ver qué hace falta para tener éxito en ese cargo y con suerte podrá poner esa experiencia en práctica muy pronto.

Espada espera tener la oportunidad de demostrar que ya está preparado para liderar a un grupo de hombres, cambiar sus vidas y crear una cultura ganadora, además de mostrar compromiso e integridad, que es realidad de lo que se trata cuando se está en un puesto de máxima responsabilidad.