EFEBoston (EE.UU.)

El base-escolta Marcus Smart, de los Celtics de Boston, que apenas ayer, lunes, dijo que estaba libre de coronavirus, después de dar positivo hace dos semanas, confirmó este martes por la noche que planea donar su sangre para que pueda ser estudiada con la esperanza de encontrar un tratamiento que ayude a superar la mortal enfermedad del COVID-19.

De acuerdo con Michael Joyner, anestesiólogo de la Clínica Mayo, al menos cuatro jugadores de la NBA que se han recuperado del coronavirus planean donar sangre para el Proyecto Nacional de Plasma Convaleciente COVID-19, un tratamiento experimental que podría ayudar a los pacientes de alto riesgo a recuperarse del virus.

Las declaraciones del doctor fueron ofrecidas en entrevista con ABC News, mientras que el agente de Smart confirmó que él es uno de los jugadores que participaron en las pruebas.

Las identidades de los otros tres jugadores no fueron reveladas por el centro médico ni por el Joyner.

La NBA contactó a los médicos del equipo el domingo, alentando a los jugadores que se han recuperado del virus a participar en el tratamiento experimental, según una copia del memorando que obtuvo la ABC News.

Joyner dijo el martes que cree que el tratamiento experimental "puede modificar la enfermedad y reducir la duración y la gravedad en algunos pacientes".

La terapia utiliza los anticuerpos en sangre de pacientes recuperados para potencialmente frenar el virus en pacientes enfermos.

Joyner explicó que los atletas profesionales podrían ser donantes de plasma especialmente valiosos porque "son hombres grandes y como resultado tienen mucho volumen de plasma".