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Los Timberwolves mantuvieron este martes su trayectoria ascendente al derrotar en Detroit a unos diezmados Pistons por 100-119 gracias a la buena actuación de Ricky Rubio, Karl-Anthony Towns (KAT) y Anthony Edwards, quien tras el partido de hoy afianza su liderazgo para convertirse en el 'rookie' del año.

KAT fue el máximo anotador del partido, con 28 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias y 3 robos de balón mientras que Edwards anotó 22 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y dos robos. Por su parte, el base español de los Wolves, Rubio, terminó el partido con 19 puntos, 3 rebotes, 5 asistencias, 2 robos y 1 tapón.

En los últimos seis partidos, Rubio ha anotado una media de 15,3 puntos por partido.

El otro español del equipo de Minesota, Juancho Hernangómez, tras la lesión que le impidió jugar el partido del domingo ante Orlando Magic, tuvo una noche más discreta con sólo 2 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 1 robo.

En los Pistons destacaron Saddiq Bey, con 21 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 1 tapón, así como Saben Lee, con 20 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias, 2 robos y 1 tapón.

Con la victoria del martes, y a falta de tres partidos para el fin de la temporada del equipo de Minesota, los Wolves se afianzan en el antepenúltimo puesto de la Conferencia Oeste, con 22 victorias y 47 derrotas, por delante de Oklahoma City Thunder, (21-48) y Houston Rockets, en el último lugar con 16-53.

Los Wolves fueron durante gran parte de la temporada el peor equipo de la NBA, con la plantilla más joven a lo que se añadió que algunos de sus principales jugadores pasaron semanas sin poder jugar por enfermedad y lesiones.

Tras el partido ante los Pistons, el entrenador de Minesota, Chris Finch, destacó la importancia de que los Timberwolves terminen la temporada con victorias.

"Estoy seguro que los muchachos van a terminar la temporada en recuperación, sintiéndose bastante bien sobre lo que tienen a su alrededor. Y tenemos mucho trabajo que hacer", declaró Finch.

Frente a los Pistons, el último equipo de la Conferencia Este con 20 victorias y 50 derrotas, los Timberwolves tenían el partido medio ganado antes de entrar en la cancha ya que el equipo de Detroit no pudo contar con ocho jugadores debido a lesiones y protocolos sanitarios.

Además, los Pistons están en pleno modo de reconstrucción y sus jugadores más jóvenes han ganado titularidad para desarrollar su talento de cara a la próxima temporada.

Y, finalmente, los de Detroit están interesados en mantenerse en el fondo de la tabla para tener más posibilidades de conseguir uno de los primeros cuatro puestos del próximo "draft".

Ante este panorama, la victoria de los Wolves nunca estuvo en cuestión desde el salto inicial. En todo el partido, en ningún momento los Pistons estuvieron por delante del marcador y el equipo de Minesota fue aumentando de forma paulatina sin gran esfuerzo su ventaja hasta alcanzar los 27 puntos en los minutos finales del último cuarto.

La superioridad ante los Pistons estuvo a punto de permitir que los Timberwolves terminasen el partido haciendo historia para la franquicia: los de Minesota nunca han ganado dos partidos seguidos fuera de casa por más de 20 puntos.

Con la victoria del domingo contra los Magic por 96-128, una ventaja de 32 puntos, los Wolves tenían al alcance su segunda victoria consecutiva como visitantes y por más de 20 puntos.

Pero un triple del base de los Pistons Killian Hayes cuando faltaban 1,5 segundos para el final del partido, redujo la ventaja de los Timberwolves a 19 puntos y dejó el marcador en 100-119.