EFELos Ángeles (EE.UU.)

Con Luka Doncic los Dallas Mavericks sí saben ganar. Esa fue la conclusión de su victoria este martes ante Los Angeles Clippers (104-112) en un gran partido con prórroga que rompió la racha de los tejanos de tres duelos seguidos con derrota, justo los que el esloveno se había perdido por lesión.

Doncic, que arrastraba problemas en la rodilla y el tobillo de su pierna izquierda, acarició el triple-doble con 26 puntos, 9 rebotes y 9 asistencias.

Pero el héroe de los Mavericks fue Kristaps Porzingis con 30 puntos, 6 de ellos cruciales en el tiempo extra.

Los Mavericks se anotaron con sufrimiento este triunfo ya que Paul George había forzado la prórroga con un triple fantástico sobre la bocina y desde la esquina.

Los angelinos plantaron batalla hasta el desenlace con Reggie Jackson (31 puntos y 10 rebotes) y Paul George (26 puntos, 9 rebotes y 6 asistencias) como principales referentes.

El encuentro fue muy intenso, emocionante y disputado hasta el final, una seña de identidad de los recientes enfrentamientos entre estos dos equipos que se han cruzado en los dos últimos dos playoff (en ambas eliminatorias se impusieron los Clippers).

DE LAS DUDAS INICIALES...

Luka Doncic se encontró de salida con la defensa de Eric Bledsoe y las ayudas de Marcus Morris y Paul George.

De inicio se centró más en distribuir que en anotar, pero sus compañeros no estuvieron especialmente afortunados en el tiro (1 de 7) y los Clippers sacaron tajada de ello y de la escasa contundencia de sus rivales en defensa y rebote (11-3 con 8.32 por jugarse).

Los Mavericks habían apostado en el comienzo por dos jugadores altos, Kristaps Porzingis y Willie Cauley-Stein, para desestabilizar con su tamaño a los Clippers, pero solo en momentos muy puntuales del primer cuarto tuvo éxito esa idea.

En cambio, los angelinos fiaron su suerte a un baloncesto mucho más ágil y alegre, con Reggie Jackson como guía espiritual, y que tuvo su mejor exponente con un estupendo pase por la espalda de Ivica Zubac en contraataque para el mate de Terance Mann (18-9 a falta de 4.49).

Doncic sumó su segunda falta en el ecuador del primer cuarto y, aunque los Clippers tropezaron con las pérdidas de balón, la segunda unidad de los Mavericks tampoco brilló (26-21).

El base de los de Dallas trató de explotar su superioridad en el poste y los locales volvieron a caer en errores tontos en ataque (32-28 con 7.29 para el descanso).

Sin embargo, Doncic sumó su tercera falta, tras un golpe involuntario en la cara a Bledsoe, y se fue al banquillo con 6.27 para el descanso.

Las malas noticias se acumulaban para los de Dallas ya que Jalen Brunson, el eléctrico y muy efectivo recambio de Doncic, se torció el tobillo y ya no regresó a la pista.

Los Clippers podían haber puesto tierra de por medio pero no supieron aprovecharse (48-42) de la espantosa puntería desde el perímetro de los Mavericks, en los que Doncic metió el primer triple de su equipo cuando faltaban 37 segundos para el descanso y tras 13 intentos previos fallidos.

... AL SHOW DE DONCIC

A Doncic le pitaron su cuarta falta nada más reanudarse el partido, algo que pareció despertarle de repente.

Con 10 puntos en algo más de tres minutos, incluidos dos triples, la estrella de los Mavericks le dio a su equipo su primera ventaja de la noche con un arranque excepcional del tercer cuarto (56-57 con 8.36 en el reloj).

El duelo ganó en viveza con George y Jackson contrarrestando las embestidas de Doncic y de un Porzingis que se lució con un gran mate tras rebote ofensivo.

Pero era el momento del show de Doncic, que consiguió 15 puntos solo en el penúltimo cuarto y que dio la impresión de haber controlado todas las facetas del juego en ese parcial (76-80), que terminó con un triple sobre la bocina de Sterling Brown para los visitantes.

George se dio cuenta de que era "ahora o nunca" y asumió la responsabilidad de relanzar el ataque de los Clippers.

Los Mavericks jugaron con mucha inteligencia los bloqueos con Doncic y dejaron muestras de gran circulación del balón tras las ayudas de los Clippers.

Tras una noche terrorífica en el tiro, los Mavericks reaccionaron en el momento adecuado y los triples liberados de Tim Hardaway Jr. y Dorian Finney-Smith les situaron rozando la victoria (92-100 con 4.14 para terminar el encuentro).

Pero se confiaron en exceso.

El quinteto bajo de los Clippers logró reducir la diferencia a solo 5 puntos en el último minuto y el milagroso triple de George mandó el encuentro a la prórroga (103-103).

No se desanimaron los Mavericks pese al mazazo del último segundo.

Un Porzingis asombrosamente voraz en la zona curó todos los males de los visitantes, que dejaron sin anotar a los Clippers en los tres primeros minutos de la prórroga y que por fin sellaron una sufrida pero muy valiosa victoria.

David Villafranca