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El estadounidense Fabiano Caruana, número dos del ajedrez mundial, defenderá título a partir de este sábado en el torneo Tata Steel de Wijk Aan Zee (Holanda), con el que regresan los grandes clásicos del ajedrez presencial, casi olvidado durante la pandemia.

El ajedrez por internet, que ha experimentado un crecimiento espectacular durante los confinamientos, deja paso a uno de los torneos presenciales más prestigiosos de la historia, que hasta el 31 de enero reunirá a los mejores del mundo en Wijk Aan Zee, una ciudad holandesa de 2.400 habitantes en la costa del Mar del Norte.

Caruana lo ganó en enero de 2020 por primera vez, pero lo hizo de forma aplastante, con 10 puntos de 13 posibles y dos de ventaja sobre el campeón del mundo, el noruego Magnus Carlsen, que allí hubo de conformarse con prolongar -hasta las 120- su racha de partidas sin conocer la derrota en ajedrez clásico.

El noruego todavía llegó hasta las 125 antes de que el 10 de octubre pasado, después de dos años, dos meses y diez días invicto, cayera ante el joven polaco Jan-Krzysztof Duda en el torneo Altaway Norway Chess. Su derrota anterior databa del 31 de julio de 2018, contra el azerbaiyano Shakhriyar Mamedyarov.

Carlsen es el jugador que más veces -siete- ha ganado el torneo de Wijk Aan Zee a lo largo de sus 83 años de historia, por delante del indio Viswanathan Anand, que tiene cinco victorias.

Desde este sábado Carlsen intentará obtener su octavo trofeo. Sus últimas actuaciones en torneos "on line" reflejan una apreciable baja forma, pero el ajedrez clásico es otra historia. Frente al juego vertiginoso de las partidas de 15 minutos y relámpago (5 m) por internet, aquí podrá exhibir, cara a cara con su adversario y sobre un tablero real, su profundidad de análisis sin la presión del reloj.

En el Tata Steel cada jugador dispone de 100 minutos para los primeros 40 movimientos, otros 50 para los 20 siguientes y 15 minutos más para el resto del juego. Además, con un incremento de 30 segundos por movimiento desde el primero.

La abundancia de tiempo disponible en el ajedrez clásico ha deparado anécdotas como la protagonizada por el escritor y Gran Maestro ucraniano David Bronstein, que una vez tardó 40 minutos en hacer su primer movimiento. Cuando su rival, su compatriota Isaak Boleslavski, le preguntó, al final de la partida, Bronstein explicó que estuvo ese tiempo intentando recordar donde había dejado las llaves de casa, que no estaban en su bolsillo.

La pandemia no modificará la sede del torneo. Los organizadores han recibido el visto bueno de las autoridades sanitarias para que pueda disputarse, siempre con las debidas precauciones para garantizar la seguridad de cuantos intervienen en la competición.

El torneo, que habitualmente congrega a casi medio millar de jugadores entre todas las categorías, se reduce este año a los 14 jugadores de elite, y los aficionados habrán de seguirlo por internet, puesto que no habrá público en la sala.

La nómina de participantes, con una media de 24,4 años, incluye a tres de los diez primeros del ránking mundial. Además de Carlsen y Caruana, estará uno de los dos líderes del Torneo de Candidatos, el francés Maxime Vachier-Lagrave (el otro, Ian Nepomniachtchi, causó baja de última hora en el torneo).

Junto a ellos competirán el holandés Anish Giri, el iraní Alireza Firouzja, los polacos Duda y Radoslaw Wojtaszek, el indio Pentala Harikrishna, los rusos Daniil Dubov y Andrey Esipenko, el español David Antón, el holandés Jorden Van Foreest, el sueco Nils Grandelius y el noruego Aryan Tari.

La edición de 2021 abre sus puertas a cuatro debutantes: David Antón, que se ganó el puesto al ganar el año pasado en la división Challenger; Esipenko, Glandelius y Tari.

José Antonio Diego