EFEHouston (EE.UU.)

Una jornada más, la víspera para que de comienzo el "Torneo Regreso" de la competición de la Liga Profesional de Fútbol (MLS), en la "burbuja" creada en Orlando, el asunto principal no era el deporte sino de nuevo los casos de COVID-19 y un aplazamiento de uno de los partidos programados en la apertura.

Después de la salida del FC Dallas del torneo por haber sufrido un contagio masivo su plantilla, esta vez el turno le tocó a la nueva franquicia de Nashville SC, con cinco jugadores que dieron positivo.

La MLS tuvo que ofrecer un comunicado en el que anunció el aplazamiento del partido que mañana por la noche iba a disputar el equipo contra el Fire de Chicago, correspondiente al Grupo A, después del inaugural entre Orlando City e Inter Miami.

Lo alarmante de los casos es que se han dado desde que el equipo llegó a Orlando, la semana pasada, con lo que se confirma que la llamada "burbuja" no es eficaz en la manera que se había pensado.

Los primeros dos jugadores recibieron resultados positivos el fin de semana pasado y los otros tres los tuvieron ayer, lunes, por la noche.

Además, otros cuatro jugadores han recibido resultados de pruebas que no fueron concluyentes y requieren más exámenes.

Los dos clubes estaban programados para jugar el miércoles cuando la liga comience el torneo de inicio de temporada en el complejo ESPN Wide World of Sports de Disney World cerca de Orlando.

Ahora el dilema para la MLS, cuyo comisionado Don Garber se mantiene optimista de cara al desarrollo del torneo, será de nuevo evaluar la participación de Nashville SC después de los resultados de las pruebas adicionales.

Garber insiste en que la MLS tiene la oportunidad de volver a competir en un ambiente en el que los jugadores y el personal esencial se puedan sentir seguros.

Sin embargo, cada día son más las interrogantes que pesan sobre el futuro del "Torneo Regreso" y su aportación futbolística de cara a reiniciar luego la competición de liga, suspendida desde el pasado 12 de marzo por causa de la pandemia del coronavirus, cuando se habían disputado apenas dos jornadas, de las 34 programadas.

Tampoco la MLS tiene claro cómo van a poder encajar los aplazamientos en el calendario de competición, por lo que se han limitado a decir que más adelante se anunciarán detalles sobre cuándo se jugará este partido.

El lunes, MLS retiró al FC Dallas del torneo después de que diez jugadores y un miembro del personal dieran positivo por el virus, en lo que fue un duro golpe para la organización.

Mientras que el Sindicato de Jugadores reconoció la naturaleza compleja de organizar un torneo durante la pandemia y los riesgos que corren todos los profesionales.

En un comunicado publicado en Twitter el lunes, el sindicato escribió: "La eliminación del FC Dallas de la competencia en Orlando es un recordatorio de cuán difíciles son las circunstancias que involucran el regreso al trabajo en todos los deportes en medio de esta pandemia".

Mientras jugadores como el delantero inglés Bradley Wright-Phillips, que esta temporada debuta con su nuevo equipo de LAFC, ha sido categórico al analizar la dura realidad que se vive en el confinamiento de la "burbuja" montada en el complejo deportivo ESPN Wide World of Sports.

Además también cuestionó si la liga debería regresar a la competición cuando los casos de coronavirus, tanto dentro como fuera de la "burbuja", siguen en aumento, especialmente en Florida.

"Realmente no me importa cómo me encuentro aquí porque no es un secreto para mí", comentó Wright-Phillips en el podcast The Sports Bubble. "Creo que es un poco estúpido, si soy sincero. Creo que podríamos haber esperado como el resto de las ligas y entrenar hasta que puedas jugar. Y eso es todo".

Wright-Phillips, de 35 años, dijo que no le veía ningún sentido el estar metido en una habitación de un hotel, sin salir, y lejos de la familia, cuando cada uno tiene su realidad personal, que no siempre es fácil.

Aunque también reconoció que la última palabra, como siempre, la podría haber tenido el dinero.

Mientras, el entrenador de LAFC, Bob Bradley, reconoció la complejidad de la situación antes de que ayer, lunes, su equipo volara a Orlando sin el delantero internacional mexicano Carlos Vela, que ha renunciado a la competición para quedarse al lado de su esposa, que se encuentra embarazada.

"En términos de casos COVID-19, por supuesto que estamos preocupados", reconoció Bradley. "Nos preocupa lo que vemos en todo el país en diferentes estados y todos estamos prestando mucha atención a las noticias que salen de la 'burbuja' de Orlando".

Sonia Salazar