EFEHouston (EE.UU.)

Cada vez que se da algún tipo de suspensión importante dentro de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) el comisionado Roger Goodell se enfrenta a los dueños de los equipos y ahora el turno le ha tocado con el poderoso Jerry Jones, de los Cowboys de Dallas.

Como consecuencia, su extensión de contrato todavía no se ha podido cerrar, y de acuerdo a varias fuentes el obstáculo ha sido Jones que ha impedido que ya estuviese todo cerrado.

Pero la realidad es que aún no se concreta. Pese a que algunos creen que pronto sucederá, otros no están tan seguros al tratarse de Jones, quien encontró la manera de involucrarse con el comité de compensaciones, convirtiéndose, de forma no oficial, en el séptimo integrante del mismo.

Jones es visto por algunos dueños y ejecutivos de la NFL como la razón por la que Goodell todavía no tiene más años en su contrato como se esperaba que fuera antes del inicio de la temporada. El vigente expira en el 2019.

La complicada relación entre los dos implicados ha llegado a tal punto que la continuidad del comisionado se ha convertido en un tema delicado, de acuerdo con fuentes de la liga.

Las respuestas podrían llegar pronto. Lo que sigue es una conferencia telefónica el miércoles con el comité de compensaciones, donde se espera que se anuncie una propuesta de términos para el ejecutivo de la liga, añadieron las personas que saben del tema.

Algunos de los dueños creen que es inminente el anuncio de la continuidad de Goodell, pero otros no lo ven de igual manera y el hecho que exista disyuntiva con algunos de los dueños nos demuestra lo complicado que se ha tornado esta situación.

En anteriores ocasiones Jones ha negado que forme parte de este comité, pero fuentes de la liga comentan que Goodell ya fue informado sobre su inclusión en el mismo mientras se decidía la suspensión de seis partidos contra el corredor Ezekiel Elliott por el caso de violencia doméstica que atraviesa, actualmente, una batalla en la corte.

Aseguran que Jones ahora se considera un representante de los 26 dueños que no forman parte de un grupo que está formado por: Arthur Blank (Falcons), Clark Hunt (Chiefs), Robert Kraft (Patriots), John Mara (Giants), Bob McNair (Texans) y Art Rooney II (Steelers).

McNair también fue uno de los más insistentes a la hora de buscar una reestructuración en el contrato de Goodell, que no ha querido hacer ningún comentario al respecto.

Goodell también sufrió el enfrentamiento con los Patriots después que sancionó con cuatro partidos de suspensión al mariscal de campo estelar Tom Brady por haberse visto envuelto en el escándalo de los balones desinflados de manera antireglamentaria.

Después de dos años de enfrentamiento al final la paz ha vuelto a llegar entre los Patriots y Goodell después que el equipo de Nueva Inglaterra consiguió el pasado febrero el título del Super Bowl en Houston.

Inclusive, Brady también ha pasado página al enfrentamiento, pero Goodell tiene abierto ahora otro frente mucho más peligroso y beligerante.