EFE NewsNueva York

Comerciantes hispanos están "muy molestos" luego de conocer que la compañía Coca-Cola decidió eliminar su oficina de asuntos latinos, lo que, alegan, redundará en una reducción de fondos que se invierten cada año en esta comunidad, gran consumidora de sus productos.

Según supo Efe, organizaciones latinas a nivel nacional han enviado cartas a la compañía manifestando su preocupación, entre ellas la Asociación Nacional de Cámaras de Comercio Hispanas cuyo presidente, Frank García, indicó que esa oficina ha existido por más de 30 años.

"Es un golpe bastante grande a nuestra comunidad", aseguró a Efe para agregar que le "sorprende" que sea un latino, al frente ahora de esa compañía, el que haya tomado esa decisión.

En una carta enviada al presidente de la multinacional para América del Norte, Alfredo Rivera, García expresa la "profunda preocupación" por el cierre de la oficina, cuyos asuntos estarán ahora bajo el Grupo de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad.

Recuerda en dicha carta, enviada el pasado sábado, que el poder adquisitivo de la comunidad hispana es de 1,7 billones, que la decisión de la empresa "es un gran error" y solicitan una reunión con Rivera.

"Nuestra comunidad compra mucha Coca-Cola. Lo más que deben hacer es que le devuelvan lo que les estamos dando", afirmó.

Comentó que la oficina de asuntos latinos ha sido responsable del otorgamiento de becas de estudio, de la compra de libros en español para escuelas y de fondos para la compra de juguetes para niños pobres en Navidad.

También de generadores para Puerto Rico tras el paso del huracán María, de apoyo a grupos culturales y de asistencia legal para negocios hispanos, entre otros usos, pero, asegura que esa ayuda se ha reducido en los últimos años.

"Lo que más me duele es que salvamos millones de dólares a la compañía" en la batalla contra el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, cuando en 2012 quiso prohibir que se vendieran bebidas con alto contenido de azúcar mayores de medio litro en restaurantes, cafeterías, cines o puestos ambulantes en Nueva York, indicó.

Aseguró que alinearse con las compañías productoras de gaseosas les costó la reducción de contratos con la ciudad y otra batalla contra la Administración Bloomberg.

El presidente de Coca-Cola para Norteamérica confirmó la fusión de la oficina latina en una carta a García, a la que tuvo acceso Efe, y en la que Rivera reitera a las cámaras hispanas que el compromiso con la comunidad latina "es tan fuerte como siempre".

No obstante no respondió a la solicitud para una reunión con las cámaras de comercio y les refirió con otros empleados de la compañía.

A la Asociación Nacional de Bodegas y Pequeños Negocios, la Asociación Nacional de Supermercados Latinos, la Asociación Nacional de Restaurantes y Bares Latinos y la Asociación Nacional de Supermercados también han manifestado su preocupación en cartas a Rivera, según García.

Indicó además que si Rivera no se reúne con ellos han discutido la posibilidad de decretar un boicot, lo que implicaría que no venderían la gaseosa ni otros productos de la compañía en sus negocios.

A la hora de enviar esta información, Coca-Cola no había respondido a Efe en relación al cierre de la oficina de asuntos latinos y la reacción de los comerciantes hispanos.