EFEUSAWashington

Un tribunal falló hoy que General Motors (GM) no tiene responsabilidad civil por la pérdida de valor de los vehículos afectados por un defecto en el sistema de ignición y producidos antes de 2009, cuando la empresa automovilística se declaró en quiebra y se creó formalmente una nueva compañía.

La decisión del Tribunal de Apelaciones de Segundo Circuito de Manhattan afecta a cualquier caso judicial en que estén implicados vehículos producidos bajo las diferentes marcas de GM antes de la declaración de quiebra en junio de 2009.

La actual GM fue creada el 10 de julio de 2009, tras una reestructuración que eliminó cuatro marcas (Pontiac, Saturn, Saab y Hummer) y permitió su salida de la suspensión de pagos.

La decisión del tribunal estadounidense tiene especiales implicaciones en el caso del defecto del sistema de ignición de 2,6 millones de vehículos de GM.

Durante años, el fabricante creó vehículos con un sistema de ignición defectuoso que permite la desactivación involuntaria y repentina del motor, lo que desconecta sus airbag.

El defecto causó 124 muertos y centenares de heridos. GM llegó a un acuerdo valorado en unos 2.600 millones de dólares, sancionado por los tribunales, para compensar a las víctimas y familiares, así como para hacer frente a multas por parte de las autoridades.

Aun así, los propietarios de vehículos afectados por el defecto que no sufrieron accidentes también solicitaron compensación a GM al considerar que la compañía les había defraudado por la venta de automóviles defectuosos.

Los demandantes reclamaban compensaciones económicas por pérdida de valor de los vehículos de marcas como Pontiac, Saturn (ambas ya desaparecidas) o Chevrolet, que actualmente es una de las cuatro que GM mantiene.

En 2018, los tribunales decidieron que la creación de la actual GM se produjo oficialmente en 2009, una vez que la compañía salió de la suspensión de pagos por lo que solo la antigua GM sería responsable de los vehículos defectuosos.

El Tribunal de Apelaciones de Segundo Circuito de Manhattan confirmó hoy, con tres votos a favor y ninguno en contra, la decisión de 2018 y explicó que la nueva GM surgida en 2009 no puede ser responsable de la conducta de la antigua.

El caso del sistema de ignición se inició en febrero de 2014 cuando GM llamó a revisión 2,6 millones de vehículos para reparar el defecto.

La mayoría de los vehículos afectados pertenecen a las marcas eliminadas durante la suspensión de pagos y a modelos de los años 2003 a 2007.

GM reconoció públicamente la existencia del defecto y tras una investigación interna determinó que había empleados de la compañía que conocían el problema desde hace una década.