EFE NewsWashington

El índice de desempleo entre los hispanos de Estados Unidos bajó del 18,9 % en abril al 17,6 % en mayo, comparado con uno del 13,3 % entre la población en general, según informó este viernes el Departamento de Trabajo, con cifras que sorprendieron todas las expectativas de los analistas.

El presidente Donald Trump calificó el informe como "una afirmación de todo el trabajo que hemos estado haciendo", y dijo que las predicciones de un aumento en el desempleo "fueron los cálculos más grandes en la historia de las empresas".

Mientras las protestas contra la brutalidad policial se multiplican y el ritmo de infecciones por coronavirus siguen subiendo, el presidente comparó la economía estadounidense como "un cuerpo que estaba fuerte" pero necesitaba una operación y ahora es "como un cohete".

El informe de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, en inglés) atribuyó a los sectores de hotelería, restaurantes, bares, comercio minorista y la construcción las contribuciones mayores a esta mejoría en el mercado laboral.

Ésas son áreas donde se emplea la mayor parte de la fuerza laboral latina que, según BLS, creció de 27,8 millones en abril a 28,2 millones en mayo. El número de latinos empleados subió de 22,6 millones en abril a 23,2 millones en mayo.

El índice de desempleo entre los hombres hispanos en EE.UU. bajó del 16,7 % en abril al 15,1 % en mayo, y entre las mujeres disminuyó del 20,2 % al 19 %.

Los descensos en los índices oficiales de desempleo reflejan un aumento de 2,509 millones en el número de personas empleadas el mes pasado cuando empezaron a relajarse las medidas de confinamiento y cierres de negocios para contener la pandemia del coronavirus.

En el mes anterior se habían perdido 20,6 millones de puestos de trabajo, la mayor contracción de la fuerza laboral ocupada desde 1939 cuando el país estaba en medio de la Gran Depresión.

Las cifras de este viernes mejoraron las expectativas de la mayoría de los analistas, que esperaban una subida del índice general de desempleo al 19,8 %, con una pérdida neta de unos 800.000 puestos de trabajo.

Y también inyectaron optimismo en los mercados de valores dando a Trump la oportunidad de solazarse en un dato económico positivo en medio de la pandemia que ha causado más de 107.000 muertes, y de las protestas en todo el país después que un hombre afroamericano muriese cuando estaba bajo custodia de la Policía de Minneapolis.

El informe de hoy muestra que, a pesar de la mejoría de la cual da cuenta BLS, el índice de desempleo entre los afroamericanos subió otra vez el mes pasado al 16,8 %, el más alto desde 1984.

En marzo el Congreso aprobó, y el presidente Trump promulgó, un conjunto de medidas por 2,3 billones de dólares para hacer frente a la emergencia causada por la pandemia de la COVID-19. El programa incluyó diversas formas de asistencia a los trabajadores despedidos, las empresas y sus costos de sueldos, y los estados.

Ayer, BLS informó que en la semana concluida el 23 de mayo, esto es con los datos más recientes, había 21,48 millones de personas que percibían las prestaciones convencionales por desempleo.

Si a esto se suma el contingente de trabajadores independientes a quienes se les ha otorgado seguro por desempleo bajo un programa temporario la cifra de personas que en Estados Unidos percibe ayudas del Gobierno por desempleo llega a casi 30 millones.

"Estas mejorías en el mercado laboral reflejaron una reanudación limitada de la actividad económica que se había reducido en marzo y abril debido a la pandemia y los esfuerzos para contenerla", señaló BLS.

"En mayo el empleo subió sustancialmente en el sector de hotelería y esparcimiento, la construcción, la educación y los servicios de salud, así como el comercio minorista", añadió.

"Por contraste, el empleo gubernamental siguió cayendo sustancialmente", aseguró el organismo estadístico.

Una medida más amplia del índice de desempleo, que cuenta también a quienes no han buscado empleo recientemente o buscan un empleo de horario completo, bajó del 22,8 % en abril al 21,2 % en mayo.

Según BLS el sector de hotelería y esparcimiento, que en marzo cuando empezó a sentirse el impacto de COVID-19 en el mercado laboral había perdido 743.000 empleos, y otros 7,5 millones de empleos en abril, en mayo añadió 1,2 millones de puestos de trabajo.

En mayo el sector de servicios de alimentos, que incluye bares y restaurantes, añadió 1,4 millones de empleos, casi la mitad de todo el retorno al trabajo, después de haber perdido 6,1 millones de trabajadores en abril y marzo.

El sector de la construcción, que en abril había perdido 995.000 puestos de trabajo, en mayo añadió 464.000 empleos, la mayor parte de ellos en el área de los contratistas por oficios.