EFEUSANueva York

El Gobierno de España destacó este viernes en Nueva York que la economía de su país es "dinámica", que atraviesa un "buen momento" gracias a la internacionalización de sus empresas y que está "preparada" ante los riesgos geopolíticos y comerciales.

La secretaria de Estado de la España Global del Gobierno español, Irene Lozano, inauguró en la sede de PricewaterhouseCoopers la "Spain Economic Conference", una jornada de ponencias sobre el estado de la economía española, organizada por la Cámara de Comercio España-EEUU y el Foro de Marcas Renombradas Españolas, en la que intervinieron líderes empresariales, altos ejecutivos y economistas.

"El dinamismo de la economía española está afectado actualmente por las muchas incertidumbres que acechan a la economía global, así como por la madurez del ciclo de crecimiento actual, pero, en cualquier caso, España muestra una resiliencia impresionante", afirmó Lozano en su discurso.

En declaraciones a Efe, la secretaria de Estado explicó que el Gobierno busca "presentar ante los inversores extranjeros el buen momento de la economía española" diez años después del comienzo de una crisis financiera que, pese a ser "dolorosa, ha generado una internacionalización de nuestras empresas".

Gracias a la competitividad de esas compañías, subrayó Lozano, España tiene un crecimiento "saludable" y superior al de la media europea, mientras que las exportaciones de bienes y servicios representan ya un 34 % del producto interior bruto, un porcentaje superior al de Italia, Francia o el Reino Unido.

Para llegar a este punto, Lozano aseguró que ha sido clave el compromiso del Gobierno español con el libre comercio y con la agenda de la Unión Europea, en la que señaló como un hito reciente el acuerdo alcanzado con el Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) tras 20 años de negociaciones.

Aunque reconoció que hay un "riesgo elevado de guerras comerciales" en la actualidad, apuntó que España está preparada para los problemas que no están "bajo nuestro control": "Con el 'brexit', (lleva) preparándose durante meses con Gibraltar, los ciudadanos allí, las empresas en España... para minimizar el daño".

Coincidió en esas tesis el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, quien enfatizó el papel de las pequeñas y medianas empresas en la "transformación y modernización" del tejido productivo español y en su internacionalización.

"La aparición de grandes competidores en el mercado global, como China, y las tensiones comerciales pueden reducir nuestra tasa de crecimiento de las exportaciones. Es importante apoyar el valor del multilateralismo y los procesos de negociación que llevan a acuerdos de libre comercio, como el de la UE y el Mercosur", explicó.

Bonet, que también es presidente de Freixenet, declaró a Efe que España ha demostrado su "capacidad" de superar la crisis "sobre todo porque los empresarios" han "salido al exterior", aunque no restó importancia al rescate parcial del sistema financiero y a las medidas del Banco Central Europeo.

"Gran parte del éxito (de España) en el sector exterior no son las grandes empresas, sino las pymes, y esto va a continuar", afirmó el empresario, para el que las 300.000 empresas que "quedaron en la cuneta" porque no se internacionalizaron con la llegada de la crisis aprendieron "una lección: hay que salir".

"Los problemas que se ven venir o que ya están aquí, como el proteccionismo o el 'brexit', son importantes, pero no creo que pasen a ser determinantes. No pararán al empresariado español en tanto que ha ido retrasado, tiene campo a recorrer y la determinación de salir, y puede hacerlo", sostuvo.

Según datos del Gobierno, en España hay unas 740 empresas estadounidenses que han creado 170.000 puestos de trabajo, mientras que Estados Unidos, el principal destino para las inversiones españolas en el extranjero, cuenta con 670 compañías del país, que emplean a unas 100.000 personas.

Intervino, asimismo, el presidente de la Cámara de Comercio España-EEUU y exembajador Alan Solomont, quien valoró positivamente las "oportunidades de inversión" en España por sus sectores tecnológico, energético o del automóvil, pero también como "punto de entrada en la Unión Europea".