EFE NewsWashington

La Casa Blanca rechazó este martes que el refuerzo de los subsidios por desempleo sea una de las causas principales de la débil creación de empleo registrada en abril en EEUU al desincentivar la búsqueda de trabajo, y apuntó a la persistencia de la pandemia.

La portavoz presidencial, Jen Psaki, salía así al paso de las críticas desde la oposición republicana que ha afirmado que las ayudas gubernamentales hacen que los ciudadanos prefieran no trabajar a trabajar.

"No vemos eso (el refuerzo de los subsidios de desempleo) como una de las causas principales de que la gente no busque trabajo", dijo la portavoz de la Casa Blanca en su conferencia de prensa diaria.

El Departamento de Trabajo publicó el pasado viernes el dato de empleo de abril, mes en el que se generaron solo 260.000 nuevos empleos frente al millón estimado por los analistas y en el que la tasa de desempleo subió una décima, al 6,1%, lo que ha generado preocupación acerca de la situación del mercado laboral en el país.

Psaki recalcó que para el Gobierno del presidente, Joe Biden, la "razón principal" de la menor creación de empleo de la esperada en el pasado mes tiene que ver con que EEUU sigue "encarando una pandemia", con numerosas "implicaciones".

"Una de ellas es que la gente está temerosa, especialmente si no están vacunados, otra es el cuidado de los hijos", enumeró la portavoz.

Por ello, insistió en que "todavía una gran cantidad de personas, especialmente con un alto nivel de desempleo especialmente entre latinos y afroamericanos, que necesitan estas ayudas".

El propio Biden comentó la cuestión este lunes al señalar que la "ley es clara" por lo que quien "rechace" un puesto de trabajo "adecuado" no podrá seguir cobrando subsidios de desempleo.

Aunque Biden indicó que, por ahora, no ve "evidencia de esto".

En marzo, el Congreso aprobó el tercer paquete de estímulo fiscal, por valor de 1,9 billones de dólares, y que incluyó transferencias directas de efectivo de hasta 1.400 dólares a millones de ciudadanos y un fortalecimiento y una expansión de los subsidios de desempleo, así como ayudas a pequeñas y medianas empresas.

La tasa de desempleo, que el pasado año pasó del 3,5 % en febrero al 14,7 % en abril, cuando tuvo un mayor impacto la pandemia de la covid-19, ha ido disminuyendo cada mes desde entonces y en los cuatro primeros del año se situado en torno al 6 %.