EFE NewsTucson (AZ)

Los negocios en las ciudades fronterizas con México enfrentan una "tormenta perfecta" que amenaza su futuro ante el cierre parcial de la frontera y las medidas preventivas adoptadas para combatir el contagio del COVID-19, y aquellos que continúan operando reportan pérdidas de hasta 90 %.

De punta a punta los negocios en las ciudades cercanas a la frontera desde California hasta Texas se encuentran prácticamente paralizados, sufriendo pérdidas millonarias, lo que amenaza con derivar en una de las peores crisis económicas en la historia reciente de Estados Unidos.

A ello se agrega que la semana pasada el presidente Donald Trump anunció el cierre parcial de la frontera, frenando el cruce de turistas y de visitantes mexicanos que generan millones de dólares en ventas a esta dinámica región.

"Estamos sufriendo un duro impacto, las ventas se han reducido hasta en un 90 %, estamos en un punto donde estamos extremadamente preocupados", dijo este viernes a Efe Olivia Ainza-Kramer, presidenta de la Cámara de Comercio del Condado Nogales-Santa Cruz, en la frontera de Arizona.

Arizona aún no ha emitido una orden estatal de cuarentena como lo ha hecho California. La ciudad fronteriza de Nogales emitió una orden de emergencia cerrando cines y gimnasios, mientras que negocios como farmacias, supermercados y peluquerías continúan operando aunque con horarios reducidos y con menos personal.

Los restaurantes tratan de permanecer operando entregando órdenes para llevar.

"Estamos siendo fuertemente impactados, esto agregado a que no estamos teniendo clientes provenientes de México. Estamos perdiendo una importante fuente de ingreso", dijo Ainza-Kramer.

La imposibilidad de que los mexicanos crucen la frontera para hacer sus compras, agregado al cierre de las escuelas que también ha frenado el flujo en ambos lados de la frontera, está afectando las ventas de los negocios en Nogales, donde se estima que 65 % de sus ventas dependen del visitante mexicano.

Por su parte Paola Ávila, vicepresidenta de negocios internacionales de la Cámara de Comercio de San Diego en California, dijo que por el momento es imposible separar el impacto que ha tenido la orden de cerrar parcialmente la frontera de las medidas preventivas que se han tomado para combatir el COVID-19.

California, el estado más afectado por la pandemia en la frontera con México, emitió una orden de cuarentena para sus residentes y ordenó el cierre de negocios "no esenciales" en todo el estado.

DRÁSTICA REDUCCIÓN DE VENTAS

"Antes de que la orden de cuarentena fuera emitida ya habíamos visto una drástica reducción en nuestras ventas, cancelaciones de conferencias y otros eventos", dijo Ávila.

El turismo es la industria número dos en derrame económico en California.

Ávila enfatizó que el cierre parcial de la frontera no ha frenado el flujo comercial con México, lo que continúa ayudando a la economía de ambos países.

Sin embargo, la combinación de factores que actualmente enfrentan los negocios en las comunidades fronterizas ha creado una "tormenta perfecta" que amenaza su futuro inmediato y a largo plazo.

Entre los negocios en la zona fronteriza también existe preocupación ante la reciente devaluación del peso mexicano, el cual hasta unas semanas se cotizada a 19 unidades por un dólar y ahora se encuentra en 23 pesos por billete verde. Si esta tendencia se mantiene y cuando los negocios en la frontera vuelvan a operar y termine el cierre parcial de la frontera, esto podría tener también un duro impacto en sus ingresos.

La ciudad de El Paso, en Texas, también se encuentra operando bajo cuarentena, la cual entró en vigor el pasado martes, ordenando el cierre de negocios "no esenciales".

"Un gran porcentaje de nuestros negocios han tenido que cerrar temporalmente, lo que significa una gran pérdida monetaria, también para los trabajadores", dijo Idaly Tiscareno, representante de la Cámara de Comercio Hispana de El Paso.

Indicó que incluso los negocios que permanecen abiertos han experimentado una drástica disminución en sus ingresos, ya que menos gente solicita sus servicios.

Antes de que entrara en vigor la directiva de "permanecer en casa", la orden de cerrar parcialmente la frontera causó gran preocupación entre los negocios de El Paso, principalmente por los empleados que trabajan en esa ciudad fronteriza pero viven del lado mexicano.

En respuesta hoteles locales ofrecieron prestar habitaciones a trabajadores para que pudieran seguir laborando.

"En una comunidad fronteriza la economía depende en gran parte de que los visitantes mexicanos crucen la frontera, ya que son parte vital de nuestra economía", dijo Tiscareno.

En Nuevo México se reporta la misma situación, ya que también se encuentran operando solo los negocios "esenciales" para la comunidad.

Las diferentes cámaras de comercio en las comunidades fronterizas de Arizona, California, Texas y Nuevo México esperan que pronto el Gobierno federal emita un paquete de ayuda económica que beneficie a los negocios que están siendo afectados tanto por el cierre temporal de la frontera como por las medidas emitidas para combatir el COVID-19.