EFE NewsNueva York

El estado norteamericano de Nueva Jersey está cerca de imponer un impuesto a los más ricos, una promesa de campaña que su gobernador, el demócrata Phil Murphy, está cerca de hacer realidad tras alcanzar un acuerdo con los líderes del Senado y la Asamblea de la región.

Murphy justificó esa acción para aquellos contribuyentes con ingresos de más de un millón de dólares al año, al señalar que es necesaria para ayudar tanto al estado como a sus residentes durante las crisis sanitaria y económica causadas por la pandemia de coronavirus.

"No guardamos ningún rencor contra aquellos que han tenido éxito en la vida", afirmó Murphy durante la conferencia de prensa.

"Pero en este momento sin precedentes en el que tantas familias de clase media han tenido que sacrificarse, es el momento de garantizar que los más ricos entre nosotros también estén llamados al sacrificio", afirmó.

La medida, criticada por republicanos y algunos líderes empresariales como un paso arriesgado que podría conducir a un éxodo de los residentes más ricos del estado, se produce en medio de un creciente debate nacional sobre si conviene aumentar los impuestos a los ricos para ayudar a abordar una brecha de ingresos cada vez mayor, destaca el New York Times.

Después de dos años de llegar a la gobernación de Nueva Jersey, Murphy logró que los líderes de la legislatura cerraran filas con el plan para Nueva Jersey, donde 1,5 millones de residentes han solicitado el subsidio de desempleo desde que el estado impuso el cierre de los negocios no esenciales en un intento de evitar la propagación del virus.

El plan aumenta la tasa impositiva sobre las ganancias de más de un millón de dólares al 10,75 %, frente al actual 8,97 %. Los que ganan más de cinco millones de dólares al año ya pagan impuestos a la tasa más alta, de acuerdo con el diario New York Times.

Se espera que el impuesto a los millonarios genere unos 390 millones este año fiscal. El reembolso de 500 dólares, un compromiso propuesto por el presidente de la Asamblea del estado, Craig Coughlin, cueste alrededor de 340 millones de dólares al año.

"Nuestra promesa de ayudar a la clase media y a aquellos que luchan por unirse a ella es una promesa que se mantendrá", dijo Murphy, que cuenta con un 71 por ciento de aprobación a su trabajo, según una reciente encuesta de la Universidad de Monmouth (Nueva Jersey).

El candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, ha propuesto aumentar los impuestos a las personas que ganen más de 400.000 para financiar una serie de programas, incluida la ampliación de la guardería.

En Nueva York las voces progresistas han pedido sin éxito al gobernador Andrew Cuomo que también se imponga un impuesto a los más ricos.