EFENueva York

Wall Street abrió este jueves en verde y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, subía un 1,17 % tras la reunión mensual de la Reserva Federal, aunque sin perder de vista la crisis de Evergrande.

Un cuarto de hora después del inicio de las operaciones en la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones sumaba 402,45 puntos, hasta 34.660,77, mientras el selectivo S&P 500 avanzaba un 0,91 % o 40,04 unidades, hasta 4.435,68.

Por su parte, el índice compuesto del mercado Nasdaq, en el que cotizan las tecnológicas más importantes, progresaba un 0,66 % o 97,63 enteros, hasta 14.994,48.

El parqué neoyorquino comenzaba la jornada al alza, recuperando terreno tras varios días de pérdidas en un mes tradicionalmente flojo para a bolsa y agitado por la crisis de la inmobiliaria china Evergrande.

Los principales indicadores parecen encaminados a terminar la semana en rojo, pero han recuperado terreno sobre todo gracias las expectativas respecto a la Reserva Federal de EE.UU.

La Fed concluyó el miércoles su reunión mensual y dejó sin cambios los tipos de interés, pero apuntó a noviembre como posible inicio de la retirada de los estímulos desplegados durante la pandemia.

Por otro lado, el banco central rebajó sus previsiones de crecimiento económico hasta el 5,9 % para este año y elevó ligeramente las de inflación al 4,2 %, aunque reiteró su visión de que la subida de precios es transitoria.

El Departamento de Trabajo divulgó hoy que las solicitudes de prestación por desempleo subieron a 351.000 la semana pasada, la cifra más alta en cuatro semanas, también superior a lo esperado por los analistas.

Todos los sectores corporativos operaban en verde, encabezados por el financiero (1,63 %), el de la energía (1,36 %) y el de materiales básicos (1,23 %).

También registraban ganancias las treinta cotizadas del Dow Jones, lideradas por Salesforce (4,22 %), American Express (2,15 %), JPMorgan Chase (2,06 %) y Caterpillar (1,95 %).

En otros mercados, el petróleo de Texas subía a 72,63 dólares el barril, el oro cedía a 1.754,50 dólares la onza, el rendimiento del bono a 10 años se elevaba al 1,365 % y el dólar perdía terreno frente al euro, con un cambio de 1,1737.