EFENueva York

Wall Street vivió este lunes una sesión notoriamente volátil en la que los inversores vendieron acciones de forma masiva, provocando fuertes caídas en los principales indicadores, pero después propiciaron un rebote que tiñó de verde el mercado.

La mala racha de la semana pasada se alargó hasta la media sesión, cuando el Dow Jones recortó más de 1.000 puntos; el S&P 500 entró en territorio de corrección (10 % por debajo del último récord) y el Nasdaq se hundió casi un 5 %, encaminándose hacia un ciclo bajista.

El clima prebélico en el este de Europa y la reunión del miércoles de la Reserva Federal estadounidense (Fed) hizo aflorar los nervios a nivel global, lo que dejó en la mayoría de bolsas las peores pérdidas desde que apareció la variante ómicron del coronavirus, a finales de noviembre.

Entre las plazas europeas, destacó la caída del 3,6 % en el Euro Stoxx 600 y del 3,18 % en Madrid, mientras que entre las asiáticas, Hong Kong bajó un 1,24 % pero Tokio logró repuntar un 0,24 % gracias a la caza de gangas.

Wall Street se desmarcó de la tendencia general y sorprendió con unos cambios de sentido que no se veían desde la época posterior a la crisis financiera de 2008, en el caso del Nasdaq, ni la de después de marzo de 2020, en el caso del Dow Jones.

Al toque de la campana, el Dow Jones subió un 0,29 %, hasta 34.364,50 puntos; el selectivo S&P 500 avanzó un 0,28 %, hasta 4.410,13; y el Nasdaq progresó un 0,63 % hasta 13.855,13.

La bolsa "intentó recuperarse de la liquidación masiva de este lunes, derivada de los crecientes temores a un ajuste agresivo de la Fed y al miedo a una invasión rusa de Ucrania", explicó el analista Edward Moya, de la firma Oanda, quien apuntó que quizás los operadores fueron "demasiado pesimistas".

Se espera que en la reunión de política monetaria que comienza mañana, el Comité Federal del Mercado Abierto de la Fed siente las bases para una primera subida de los tipos de interés que podría producirse en marzo, y que a su término, el miércoles, se conozca más información sobre la retirada de estímulos.

Según Tiffany Wilding, economista para EE.UU. de PIMCO, la Fed podría utilizar el encuentro para "reiterar" sus expectativas de "tres o cuatro subidas de tipos este año y un comienzo más temprano y más rápido del ajuste cuantitativo (QT) que esperamos que comience en junio o septiembre".

En el plano corporativo, Wall Street está nervioso por la tanda de resultados trimestrales y anuales, que está teniendo una acogida mixta, y a la que se sumarán estos días Microsoft, Apple, Intel o Tesla, empresas de alta valoración que empiezan a perder atractivo tras meses de bonanza.

Las criptomonedas, que en las últimas horas sufrieron un recorte de valor conjunto de unos 130.000 millones de dólares, parecían rebotar también al cierre de la sesión, con el bitcóin acercándose al nivel de los 37.000 dólares tras tocar un punto bajo sobre 33.000 a mediodía.