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Dulce Tejeda, conocida como Dulce Candy, es una joven mexicana criada en California que pasó de ser miembro del Ejército estadounidense a una de las voces autorizadas en internet para hablar de belleza y estilo, lo que hoy la coloca como una de las blogueras mas influyentes del país.

Desde su blog y su canal de YouTube esta joven madre ha logrado construir una audiencia de más de 2,2 millones de suscriptores y 263 millones de visitas al año entre sus dos plataformas a las que llega con sus consejos de moda, estilo y maquillaje.

Nacida en Michoacán (México), Ruiz emigró a los 6 años a California junto a sus padres y sus tres hermanas.

"Crecí en Oxnard, mis padres eran trabajadores del campo, sus jornadas eran largas, pero mis hermanas y yo tuvimos una infancia feliz a pesar de las estrecheces económicas", dijo la bloguera en entrevista con Efe.

Con la adolescencia, dijo, llegaron problemas de inseguridad originados por la adaptación al entorno y al terminar la secundaria, en 2006, Ruiz se unió al Ejército.

"Lo hice porque realmente consideré que necesitaba un poco de disciplina, le había dado algunos problemas a mis padres con mi actitud y mis inseguridades y quería que ellos se sintieran orgullosos de mí", señaló.

Pero, como para muchos jóvenes con limitaciones económicas, el Ejército también era una oportunidad para obtener ayuda para luego continuar una carrera que al final encontró en internet.

"De adolescente me gustaban las revistas y recortar y pegar lo que me llamaba la atención, siempre estaba pendiente de las tendencias, la moda y el maquillaje. Tras tres años de formación en Texas y dos más en la reserva y al estar alejada de esa pasión busqué regresar a ella y lo hice con mis vídeos", relató.

Esta joven de 28 años empezó en 2008 a producir sus propios tutoriales de maquillaje y moda y poco a poco empezó atraer una audiencia que encontraba en sus piezas a una chica latina "que les hablaba con sinceridad y se mostraba como era".

"Yo he ido construyendo mi audiencia poco a poco. Trabajando y mostrando lo que a mí me gusta, pero también interactuando con las personas que me siguen", dijo.

De esa interacción con su audiencia y sus números (más de un millón de seguidores en Instagram, 800.000 en Facebook y más de 200.000 en Twitter) muchas marcas que quieren llegar a las jóvenes "millenials" la han buscado para trabajar con ella.

Este mes Dulce Candy fue reconocida con el premio Latinovator que otorga cada año el evento Hispanizice a celebridades o profesionales que han logrado destacar en sus campos más allá del mercado hispano y que sus historias son ejemplos de superación.

Los vídeos y posts de Dulce Candy no solo son guías para maquillarse o vestir mejor sino que también, a través de sus anécdotas, comparte cada paso que le ha tocado dar en el camino hacia el éxito en el mundo digital.

"Una vez escribí un post sobre el periodo de inseguridad que pasé siendo una adolescente que se esforzaba por calzar como sea en el mundo que veía; como muchos jóvenes, solo quería ser como los otros, pero encontré mi camino y eso es lo que comparto con mis seguidores, que se sienten identificados", afirmó.

Esa apertura de su vida privada le ha traído una respuesta bastante positiva y de ella nació la idea de escribir su primer libro, "The Sweet Life", que saldrá al mercado en agosto bajo el sello Penguin Random House.

"Mi libro habla de los temas que conozco, como son la moda y la belleza, pero también cuenta mi historia y, con ella, quiero inspirar a otras personas a perseguir sus sueños", explicó la bloguera, que vive en Los Ángeles con su esposo y su hijo de 4 años.