EFE NewsLos Ángeles

Abogados defensores de las familias separadas por la política de “cero tolerancia” implantada por Donald Trump esperan que la administración del presidente, Joe Biden, cumpla con su "compromiso de reparar los daños” causados por esta medida.

La abogada Carol Anne Donohoe, encargada del Proyecto de Reunificación Familiar, dijo en declaraciones enviadas a Efe que esperan que el Gobierno del demócrata enmiende las consecuencias de una "política tortuosa” que separó a más de 2.500 familias inmigrantes entre 2017 y 2018.

Las declaraciones se dan después de que este martes se produjese la reunificación de la mexicana Sandra Ortiz, de 48 años, y su hijo, Bryan Chávez, al que Donohoe representa legalmente.

Ortiz pudo ingresar a Estados Unidos por el puerto de entrada en San Ysidro, en California, y reencontrarse con su hijo, con el que llevaba separada más de tres años y medio.

Donohoe, que hace parte del equipo de abogados de la organización Al Otro Lado, advirtió que esperan que esta sea la primera de "muchas más reunificaciones” bajo el mandadto de Biden.

El reencuentro de Ortiz y Chávez hacen parte del permiso humanitario de entrada otorgado por la Casa Blanca a cuatro familias de México, Guatemala y Honduras, que en su día fueron separadas de sus hijos en la frontera y deportadas a sus países de origen.

En el caso de Ortiz, la madre había huido con su hijo de Michoacán después de la desaparición de su esposo en 2010. El cuerpo del hombre fue encontrado después tras ser baleado y desmembrado, según información obtenida por el periódico Washington Post.

Madre e hijo se presentaron en el puerto de entrada de San Ysidro, y solicitaron asilo en octubre de 2017, y aunque oficialmente no había sido implantada la política de “cero tolerancia” por parte de la administración Trump, los separaron y ella fue deportada.

“No hay palabras que puedan expresar cómo me siento. Espero que podamos recuperar el tiempo perdido y poder mostrarle todas las cosas por las que trabajé mientras ella no estaba. Quiero que se sienta orgullosa”, dijo Chávez en un comunicado enviado a los medios por Immigrant Defenders Law Center (ImmDef), que representa al joven.

En este sentido, Donohoe advirtió que es "hermoso" presenciar la reunificación de esta semana de madres con sus hijos y un testimonio de la "resistencia, la fuerza y la determinación de los padres que no pidieron más que seguridad para ellos y sus hijos”.

El lunes pasado el secretario de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), Alejandro Mayorkas, señaló que esto el permiso de entrada al país a estos progenitores es "solo el comienzo".

"Vamos a reunir al primer grupo de familias, muchas más seguirán, y reconocemos la importancia de proporcionar a estas familias de los recursos y la estabilidad que necesitan", dijo Mayorkas.

Actualmente, hay más de 1.000 familias de inmigrantes separadas, según los datos del DHS, como consecuencia de la política de "tolerancia cero" aplicada por el Ejecutivo de Trump hasta que en junio de 2018 un juez federal ordenó su cancelación y exigió que se reunificara a las personas separadas.

La mayoría de las familias han sido reunificadas en los últimos años, aunque todavía quedan unas 1.000, principalmente porque en estos casos los adultos, la mayoría de Centroamérica, fueron deportados.