EFEUSANueva York

Inmigrantes y activistas en Nueva York celebran hoy la decisión del banco Wells Fargo de ir reduciendo su financiación a empresas que construyen cárceles privadas y centros de detención de inmigrantes.

En 2017 la organización proinmigrantes Se Hace Camino Nueva York y el Centro para la Democracia Popular lanzaron una intensa campaña contra empresas como los bancos Wells Fargo, JPMorgan Chase y Goldman Sachs, para que desistieran de esa financiación.

"La gente a través del país se está levantando en contra de las cárceles privadas y las compañías de centros de detención que aterrorizan a miembros de nuestras comunidades y contra los bancos que financian a estas corporaciones", señaló en un comunicado Mateo Guerrero, de Se Hace Camino Nueva York.

Recordó que han exigido que los bancos paren "de financiar el dolor y sufrimiento" de los inmigrantes, y otras comunidades de minoría.

"Nos reconforta ver que Wells Fargo haya comenzado a tomar pasos" en esa dirección, afirmó.

La decisión de Wells Fargo, la primera de los bancos señalados en la campaña en hacer este anuncio, es parte de una serie de medidas que la empresa ha tomado con miras a restablecer la confianza de sus clientes.

El banco estadounidense ha estado en medio de un escándalo por haber creado cuentas falsas sin autorización de sus clientes, entre enero de 2009 y septiembre de 2016, lo que causó la renuncia de su consejero delegado.

Silvia Sánchez, del Centro para la Democracia Popular, hizo un llamado a Wells Fargo a "cortar todo lazo" con la industria privada de las prisiones, dejando de financiar a las compañías que las construyen.