EFE NewsLos Ángeles

Vinieron desde el extranjero a ayudar a cosechar los campos del sur de California, pero ahora que están a punto de regresar a sus hogares decenas de estos trabajadores huéspedes están contagiados con el coronavirus y recluidos con sus compañeros de labor bajo el mismo techo tratando de recuperar su salud.

El COVID-19 afectó los planes de regreso a sus países de origen a una parte de los 176 trabajadores contagiados que residen en el complejo de viviendas para empleados agrícolas Villa Las Brisas en la ciudad californiana de Oxnard.

Otros 11 trabajadores están este jueves a espera de los resultados, según dijo a Efe Rigoberto Vargas, director del Departamento de Salud del Condado de Ventura, donde pertenece esta ciudad.

Las pruebas se le aplicaron a 216 personas que residen en el complejo habitacional diseñado para albergar a trabajadores agrícolas temporales en el programa de visa H-2A.

BROTE ENTRE TRABAJADORES HUÉSPEDES

Este sería el primer gran brote de COVID-19 entre trabajadores agrícolas de la región y, según varias organizaciones y activistas, el contagio se extendió rápidamente debido a que estos trabajadores conviven en grandes grupos, y se congregan en un área común para comer y recrearse.

“Hemos escuchado dos versiones, la de Villa Las Brisas que dice que en los cuartos solo están cinco o cuatro personas y la de los mismos trabajadores que dicen que había hasta nueve. Nosotros nos quedamos con la versión de los trabajadores”, dijo a Efe Juvenal Solano, de la Organización del Proyecto Mixteco/Indigena (MICOP).

El brote habría comenzado el 17 de junio, explicó Vargas, cuando un miembro del personal de los administradores de Villa Las Brisas notó que dos trabajadores mostraban síntomas relacionados con COVID-19, y contactaron a las autoridades de salud.

Desde ese momento las autoridades de salud procedieron a aplicar pruebas a los miembros del grupo de trabajadores con los que los contagiados compartían.

La mayoría de ellos, 12 personas más, dieron positivo. Estos 14 trabajadores fueron aislados fuera de la Villa en un hotel. Sin embargo, el virus ya había pasado a casi toda la vivienda adaptada para albergar a 441 empleados.

Para el pasado lunes los contagios habían subido a 95, y este miércoles llegó a cerca de 180 trabajadores infectados.

Con la gran cantidad de pruebas positivas entre los residentes, las autoridades de salud pusieron en cuarentena a toda la Villa. Mientras los trabajadores que resultaron negativos fueron trasladados a un hotel para su protección.

Todos los residentes infectados son hombres y en su mayoría están entre los 20 y 30 años. Ninguno ha sido hospitalizado por COVID-19, e incluso algunos tienen síntomas leves o son asintomáticos, señaló Vargas.

EL HACINAMIENTO QUE VIVEN LOS TRABAJADORES EXTRANJEROS

Aunque el brote parece estar controlado y los trabajadores están recibiendo atención médica, Solano advierte que este contagio saca a la luz las condiciones de hacinamiento de los trabajadores huéspedes, y la falta de seguro médico que muchos de ellos enfrentan.

“Los mayores problemas que hemos detectado es con los contratistas que no ofrecen las mismas garantías que los grandes rancheros. La mayoría de estos trabajadores vinieron al país por medio de contratistas”, explica el activista.

El complejo Villa Las Brisas fue desarrollada por el gigante de las frutas Reiter Affiliated Cos, y renovado el año pasado.

Sin embargo, los trabajadores que actualmente residen allí estarían empleados por tres contratistas de mano de obra que actúan como terceros, explicó en un comunicado enviado a Efe la administración de Villa Las Brisas.

"Los trabajadores alojados de contratistas agrícolas independientes que tenemos en las instalaciones están evolucionando de manera positiva y esperamos su pronta recuperación", advierten los administradores, que dejaron claro que el monitoreo, seguimiento e información sobre este caso corresponde a las autoridades de salud del condado de Ventura y los tres contratistas independientes.

La otra preocupación para activistas como Solano es que una buena parte de estos trabajadores ya habían terminado sus labores y estaban a punto de regresar a México.

“La temporada de la fresa ya terminó, la mayoría vienen por seis meses, y sabemos incluso que algunos se les vence la visa este viernes”, advierte el activista.

MICOP está abogando para que estos trabajadores reciban la paga por las dos semanas que están en confinamiento.

“Es justo que les paguen estos días, y queremos que antes de que ellos regresen a México y sus países estén seguros que están sanos y no van a llevar el virus a sus comunidades”, subrayó Solano.

En este sentido Vargas dijo que las autoridades de salud están haciendo un seguimiento cercano sobre el brote.

LLAMADO A MIGRANTES Y FAMILIAS MEXICANAS

Vargas destacó que el departamento ha enfocado los llamados a la comunidad inmigrante, y especialmente la "mexicana" para que eviten grandes reuniones especialmente para las celebraciones del próximo fin de semana festivos.

"Somos una comunidad que nos gusta celebrar con la familia, los vecinos, pero este año tendremos que esperar por el bien de todos", puntualizó.

El jefe de salud de Ventura, donde hasta es miércoles se han reportado 2.794 casos positivos, alertó que han detectado que las grandes reuniones de familias migrantes son un riesgo potencial para la propagación del virus.