EFE NewsMiami

La Guardia Nacional de Texas desplegada en la frontera con México para colaborar en el combate contra el cruce irregular de indocumentados podrá empezar a detener a los inmigrantes que crucen la línea divisoria de manera ilegal, informó este martes el gobernador del estado, Greg Abbott.

Los efectivos de la Guardia Nacional han ayudado hasta ahora a las autoridades locales y federales en esta tarea, pero tradicionalmente se limitaban a funciones de observación y mantenimiento y mejora de infraestructuras, como la valla fronteriza.

Pero Abbott, que desde hace meses libra una batalla política y judicial en materia migratoria con el presidente estadounidense, Joe Biden, quiere que vaya un paso más allá y no se limite a avisar de avistamientos de migrantes sino que los propios soldados hagan cumplir las leyes de manera efectiva.

"La Guardia Nacional de Texas está desempeñando un papel sin precedentes para asegurar la frontera debido a la negativa sin precedentes del Gobierno federal a cumplir con sus obligaciones bajo la ley federal", dijo Abbott en un comunicado.

En julio pasado, el republicano ya había anunciado que los soldados de la Guardia Nacional iban a asistir en el arresto de migrantes indocumentados que sean detenidos por el estado bajo el cargo de invasión de propiedad en la frontera de Texas, pero ahora dio un paso más.

La nota de prensa de la Gobernación de Texas explicó que los efectivos ya trabajan con el Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) y la policía local para aumentar la seguridad fronteriza.

Además de realizar una función policial, la Guardia Nacional de Texas también está ayudando con las primeras etapas de la construcción de barreras fronterizas y un muro fronterizo, explicó el comunicado.

En julio, y utilizando el poder que le otorga la Constitución de Texas, Abbott ordenó que la Guardia Nacional asistiera en el arresto de migrantes que crucen ilegalmente la frontera desde México después de que semanas antes anunció que el estado comenzaría a arrestar a indocumentados bajo cargos de invasión agravada con base en una orden de emergencia firmada por propio el político republicano.

Bajo la operación "Estrella Solitaria", que el gobernador lanzó en marzo pasado para combatir la inmigración irregular, fueron enviados a los condados fronterizos centenares de agentes del DPS, que han realizado más de 4.600 arrestos.

En julio pasado, más de 212.000 personas intentaron cruzar ilegalmente la frontera sur de EE.UU, la mayor cantidad desde al menos 21 años, según datos oficiales del Gobierno federal.

Grupos de derechos civiles han criticado repetidamente el uso de la Guardia Nacional en actividades policiales, especialmente desde que varios gobernadores conservadores del país han enviado a la frontera sur con Texas y Arizona efectivos de este cuerpo de reserva de las Fuerzas Armadas estadounidenses.

La pasada semana, el gobernador de Arizona, Doug Ducey, extendió por un año más la misión de soldados de la Guardia Nacional en la frontera con México para frenar el cruce de migrantes debido a que, en su opinión, la Administración del presidente Joe Biden "no ha logrado asegurar la frontera".