EFEUSALos Ángeles

La regla que declara "carga pública" a algunos inmigrantes legales que reciben subsidios públicos de vivienda y alimentación llevará a 165.000 personas a pasar a las filas de los pobres de California, según un reporte divulgado este jueves.

El análisis del Centro de Política y Presupuesto de California calcula que a causa de la nueva medida otros 115.000 californianos enfrentarán la "pobreza extrema" al no tener estos subsidios.

Bajo esta nueva regla, que entrará en vigor el próximo 15 de octubre, un inmigrante legal que vive en Estados Unidos será definido como "carga pública" si recibe "uno o más beneficios públicos designados" durante más de 12 meses en un período de 36 meses.

El informe elaborado por Sara Kimberlin y Adriana Ramos-Yamamoto, prevé además que otros 145.000 californianos ingresarán al nivel de pobreza dado que renunciarán voluntariamente al subsidio WIC (siglas de Special Supplemental Nutrition Program for Women, Infants, and Children), aun cuando esta ayuda no está incluida en la nueva normativa.

"Dado el miedo y la confusión sobre los detalles de los cambios propuestos a la carga pública, se puede esperar el retiro no sólo de los subsidios públicos incluidos en la nueva regla sino también de otros que no lo están, como WIC", o el subsidio de seguro médico para menores de 19 años, señaló el reporte.

El análisis calcula que el temor por la norma podría impactar a 2,2 millones de californianos "inscritos en CalFresh o en Medi-Cal, la mayoría de los cuales no están sujetos a prueba de la nueva carga pública".

Igualmente, California perdería 1.670 millones en fondos federales con su consecuente efecto en la economía estatal, mientras los 406 hospitales del estado dejarían de recibir 5.200 millones de dólares en pagos de Medicaid y CHIP, el seguro médico infantil.

El informe señala que "más de uno de cada cuatro californianos es un inmigrante y para 2016 más de 3,2 millones de niños en California vivían en familias que incluían inmigrantes que no eran ciudadanos".

Los analistas del Centro presentaron las cifras bajo la presunción de que el 35 % de las familias que incluyen no ciudadanos y que están recibiendo subsidio alimentación (CalFresh) o de vivienda, renuncien a recibir las ayudas.

Si sólo el 15% se retira de estos beneficios, el número de californianos que viven en la pobreza aumentaría en cerca de 76.000 personas y en 51.000 para quienes viven en pobreza extrema.