EFEAtlanta (GA)

Autoridades federales esperan que más trabajadores migrantes de México y Centroamérica se presenten a testificar contra una mafia de "eslavitud moderna" que presuntamente los explotaba en los campos de cultivo de Georgia, luego de que se encausara a una veintena de personas como parte de una investigación por tráfico humano.

Barry Paschal, portavoz de la Fiscalía Federal para el Sur de Georgia, indicó este viernes a Efe que en total rescataron a un centenar de víctimas, pero que creen que pueden haber muchas más, así como también otros implicados en esta banda.

Esta organización, sospecha, traía ilegalmente al país a mexicanos y centroamericanos para obligarlos a trabajar "en condiciones brutales", que se cobraron la vida de al menos dos de ellos.

"Definitivamente esta es una investigación en curso", dijo Paschal sobre el operativo "Blooming Onion", en el que han participado en el transcurso de tres años más de 200 oficiales de diversas agencias de la ley y a través del cual se han acusado a 24 personas, la mayoría de ellos hispanos.

De acuerdo con las autoridades federales, los imputados obligaban a los migrantes a realizar "un trabajo físicamente exigente por poco o ningún salario, alojándolos en condiciones de hacinamiento, insalubres y degradantes, y amenazándolos con la deportación y la violencia".

En el encausamiento, los fiscales señalaron que los trabajadores eran retenidos en cuartos estrechos y campos de trabajo cercados "con poca o ninguna comida, plomería limitada y sin agua potable".

La Fiscalía indicó que, por ejemplo, a algunos migrantes les pagaban 20 centavos por cada cubeta de cebolla cosechada y que mientras trabajaban en los campos eran "amenazados a punta de pistola para mantenerlos a raya".

Al menos dos de los trabajadores murieron como resultado de las condiciones en las que eran mantenidos, alegan las autoridades, que también han acusado a los imputados de violar, secuestrar y amenazar o intentar matar a las familias de los trabajadores.

"El 'sueño americano' es una atracción poderosa para las personas indigentes y desesperadas en todo el mundo, y donde hay necesidad, hay codicia de aquellos que intentarán explotar a estos trabajadores para sus propios lucros obscenos", dijo el fiscal federal interino David Estes, al dar conocer los encausamientos a finales del mes pasado.

Los trabajadores explotados trabajaban en campos de cultivos en los condados de Atkinson, Bacon, Coffee, Tattnall, Toombs y Ware.