EFE NewsMiami

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció este fin de semana un acuerdo de cooperación entre las cárceles del estado y las autoridades federales de Inmigración para detectar inmigrantes indocumentados bajo el programa 287(g), que capacita y autoriza a policías para actuar como agentes migratorios.

El republicano, aliado político del presidente Donald Trump y seguidor de sus políticas anti-inmigrantes, subrayó que la idea es "participar en programas que faciliten una mayor cooperación en la aplicación de la ley de inmigración con el gobierno federal".

"Me complace que la implementación de este importante programa esté avanzando", aseguró el gobernador de Florida, estado con una quinta parte de su población de origen inmigrante.

Thomas Kennedy, director político de la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC), lamentó que el acuerdo hace "parte de un esfuerzo continuo para fusionar el sistema de encarcelamiento masivo con la maquinaria de detención/deportación de inmigrantes para sacar provecho del sufrimiento de nuestras comunidades".

La FLIC criticó además que se esté usando el dinero de los contribuyentes de impuestos en Florida para esta forma de "racismo", como llamó el nuevo vínculo entre la correccionales y ICE.

En el mismo sentido se expresó la organización a favor de los inmigrantes United We Dream, al subrayar que "los ataques a los inmigrantes son cada vez más extensos y violentos".

Los activistas hicieron un llamado a los votantes a movilizarse para eliminar "a los políticos antiinmigrantes en Florida".

DeSantis impulsó también este año la puesta en marcha de E-verify, mediante una ley que obliga a los empleadores a verificar el estatus migratorio de sus trabajadores a través de esa plataforma federal y pese a la resistencia de los sectores de la agricultura y el turismo, los dos principales motores de la economía en el "estado del Sol" y ampliamente afectados por la pandemia del coronavirus.

El gobierno de DeSantis detalló este fin de semana que el Departamento de Correccionales de Florida (FDC) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) firmaron un memorando de acuerdo para "mejorar la seguridad pública mediante la identificación de extranjeros criminales recibidos en una instalación correccional".

"Asumimos nuestra responsabilidad de proteger a nuestros ciudadanos, fomentar comunidades seguras y defender el estado de derecho muy en serio", manifestó DeSantis.

Detalló que el pasado 17 de agosto, el secretario del FDC, Mark Inch, firmó el memorando y que el Centro de Recepción del Noroeste de Florida, en Chipley, en el condado de Washington, será el primero en ponerlo en marcha.

El programa establece pautas y condiciones para que ICE recopile información sobre la ciudadanía y el estado migratorio de un recluso.

También proporciona un marco para que el personal de FDC sea seleccionado, capacitado y aprobado por ICE para realizar ciertas funciones como oficiales de inmigración, tareas que son propias de personal federal.

"Esta asociación garantizará que los delincuentes extranjeros no sean devueltos a nuestras calles, aumentando la seguridad pública en todo el estado", dijo por su parte Michael W. Meade, director de la oficina local de ICE en Miami.

De esta forma Florida se unión a 75 agencias de aplicación de la ley en 21 estados que tienen un acuerdo actual similar con ICE.